Educación para ir a la montaña. En pocas palabras, eso resume nuestra responsabilidad para visitar los espacios naturales, entendiendo que se debe hacer en respeto con el entorno porque coexistimos con él. Ya sea al realizar actividades outdoor a través de deportes o simplemente visitando lugares naturales en familia, hay ciertas cosas que siempre hay que tener en cuenta y así evitar situaciones como la últimamente viralizada de turistas a corta distancia de un cóndor en el Mirador los Cóndores, o videos como el de una celebración lanzando cotillón en Farellones.

Montañas ©Christian Moscoso (3)
Montañas ©Christian Moscoso

Christian Moscoso, director regional de Chile de Acceso Panam, trabaja junto a comunidades de deportistas al aire libre –entre ellos, montañistas y escaladores- para, entre cosas, potenciar su entrenamiento responsable a través de técnicas de bajo impacto. Según explica, partir desde la base de esta comunidad ayuda a esparcir el conocimiento de estas técnicas porque hay ciertos conflictos que se repiten en lugares donde se ha masificado el turismo y no hay una infraestructura adecuada para informar.

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“Los deportistas son los visitantes asiduos en la montaña y creemos en el respeto de éstas. Para esto hay que tener un mínimo de conocimientos de técnicas de cómo estar en espacios naturales. Nos hemos dado cuenta de que hay un boom actualmente para practicar estos deportes y nadie asume la enseñanza para estos nuevos integrantes de la comunidad y cómo se tienen que comportar en el medio ambiente (…). Así es como vemos que las técnicas de mínimo impacto son fáciles de explicar y desarrollar, para poder minimizar y hacernos cargo del impacto que tenemos en nuestras salidas al aire libre”.

Estas técnicas son los conocidos siete principios del Leave No Trace de ética outdoor (o no dejar rastro). Se trata de prácticas éticas de un buen comportamiento en la montaña, que funcionan todas juntas sin ser excluyentes una de otra.

1. Planificación con anticipación y preparación

Una buena planificación significa que se lograrán cumplir los objetivos del viaje. Aumenta la confianza, da seguridad al grupo de viaje y minimiza el riesgo de accidentes e impactos al medio ambiente.

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¿Qué tener en cuenta? El clima y condiciones del lugar que se visita, las actividades que se quieren realizar, épocas de temporada alta o baja, cuánto tiempo se irá o cuántas personas van a ir. Teniendo esto en consideración, se puede ir con el equipo adecuado (ropa ad hoc, carpas que aguanten el clima, zapatos, brújulas, mapas, etc). Calcular la comida y agua necesarias para el tiempo estimado (ocupando contenedores reutilizables y no usando envases que puedan terminar en el entorno) o evitando sumar cosas extras que generen incomodidad en el transporte de tu viaje. También se puede planificar qué actividades hacer, conociendo su dificultad, para evitar en terrenos en los que no se tenga experiencia y puedan ser peligrosos.

2. Respeta la vida salvaje

En los entornos naturales es fundamental tener respeto con la vida silvestre. Entre las cosas claves que hay que tener en cuenta es el mantener nuestra distancia con las especies de fauna que encontremos, para no alterarlas. La fotografía siempre es con respeto y a distancia. Este es su hábitat y nosotros somos visitantes. También hay que mantenerse lejos de zonas de anidación o delicadas para no perturbar a las especies.

Santuario El Cañi ©Augusto Domínguez (19)
Santuario El Cañi ©Augusto Domínguez 

Tampoco hay que alimentar a la fauna silvestre, así como podemos evitar emitir sonidos en alto volumen. En el lugar habitan especies, como distintas aves, que se pueden ver alteradas, por ejemplo, con la música. Y por supuesto, también con mascotas no supervisadas. La sola presencia de mascotas en sectores silvestres puede significar la depredación de especies nativas, transmisión de enfermedades, mordeduras, lesiones y perturbación de hábitats.

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También, según explica Moscoso, hay impactos de algunos deportes, como la escalada, que se pueden minimizar si es que se es consciente de ellos: “Depende de las disciplinas de la escalada. Por ejemplo, en sectores de monolargos escalas una ruta y pasas a otra en la misma zona, entonces tienes un tránsito en el lugar que impacta al medio ambiente de manera particular. Después, con los multilargos, que se hacen en paredes de distintos metros, escalas distintos largos, entonces pasas mucho rato en la pared, entonces es un impacto diferente porque no tocas el piso. El Boulder escala rocas y el equipo es una especie de equipo que se coloca en el piso y ese es tu equipamiento de seguridad. Eso se pone en la vegetación, lo que podría generar pérdida de ella en los alrededores de estas rocas”.

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3. Sé considerado con los demás

Además del impacto al medioambiente, Moscoso explica que también hay que tener consciencia por los demás visitantes del lugar. Entre eso, está el tema del sonido y la contaminación acústica: “Como deportistas nos gusta motivar a nuestros compañeros y gritarles. Pero eso puede alterar la experiencia de otros visitantes. Quizás el otro va a la naturaleza a tener silencio, que es lo que diferencia de los gimnasios también”.

A lo anterior se suma el tema de las mascotas. Por ejemplo, si se lleva al perro a un sector de escalada y está sin correa, mientras se desarrolla el deporte es difícil estar pendiente de él. Se puede pelear con otros perros, hacer caca, etc.

Junto a esto, es necesario un buen trato con otros visitantes, dando la pasada, tomando descansos a distancia, ayudando de ser necesario, etc.

4. Viaja y acampa en superficies estables

Sobre el camping, Moscoso explica que hay que priorizar zonas de acampe que ya estén habilitadas, en vez de nuevos lugares para armar la carpa. En ese contexto también hay que mantenerla al menos a 200 metros de lagos y ríos. Si no existiese un área delimitada para acampar, debemos buscar superficies duras y sin vegetación para no impactar la superficie más débil.

Cerro Manquehue ©Verónica Droppelmann
Cerro Manquehue ©Verónica Droppelmann

Sobre los senderos, es importante mantenerse por los caminos establecidos y no hacer multihuellas. “La gente va del punto A al punto B tratando de minimizar la distancia recorrida o intentando, sobre todo en las montañas, hacerlo por el lugar más fácil (los que no son montañistas). Eso conlleva erosión”, dice Moscoso. En este sentido, remarca la diferencia entre los impactos en la compactación del terreno y la erosión: “La compactación del terreno la encontramos en lugares como miradores, donde la gente se para y transita en una zona para poder acercarse a una cascada o tomarse una foto. Eso produce que después cuando llueve, el terreno permea muy poca agua. Cuando tú compactas el terreno, lo que haces es que el agua termina escurriendo y la montaña es menos capaz de absorber esa agua. Entonces se genera más movimiento o remoción de material una vez que llueve cuando tú tienes la zona más compactada”.

©Verónica Droppelmann
©Verónica Droppelmann

Por otro lado, está la erosión: “esto se da cuando vas caminando y mueves terreno (porque  es una pendiente), vas por un lado compactando y también vas moviendo el terreno, por lo tanto después llega la lluvia y es más material que en el fondo vas eliminando del sendero y por eso, generalmente te encuentras con senderos que parecen un surco. Eso tiene que ver con que el tipo de tierra que hay, muchas son como arenisca, y el tránsito en el fondo va a soltar el material, llega el agua y se lo lleva cuando hay pendiente. Cuando no hay pendiente, el fondo se va aplanando y vas limitando la capacidad de absorción de agua”, explica Christian. Por eso, mantenerse por las vías ya establecidas es fundamental.

5. Llévate tus desechos

Uno se debe llevar la basura que trae a la montaña. Desde Acceso Panam desarrollaron una aplicación participativa para georeferenciar la basura recolectada en las montañas. De acuerdo con esos resultados, los desechos orgánicos son los protagonistas en las montañas. Entre esto, se incluye yerba mate en la tierra o piedras, cáscaras de plátano, manzana o naranja, entre otras cosas. Si bien son residuos orgánicos, lo correcto es guardarlos y botarlos en un basurero debajo de la montaña o en algún compost. No son parte del ecosistema de la montaña y allá son basura.

Recolección de basura Acceso Panam (4)
Recolección de basura ©Acceso Panam 

Dentro de los residuos orgánicos, también hay que considerar la caca. Acá se suelen considerar dos técnicas: el hoyo de gato y el cacatubo. El hoyo de gato es una técnica que nos dice que a más de 50 metros de un curso de agua (para no contaminarlo) hagamos un pozo de 15 a 20 cm con una pala y los cubras. Luego, obviamente, el papel higiénico se pone en una bolsa y se baja con él hasta poder botarlo en un basurero. Es importante esta técnica hacerla en lugares donde no esté congelado o haya nieve porque no se van a absorber los desechos. El cacatubo se puede comprar y consiste en que se va al baño en las bolsas y se mete en tubo. Algo similar a cuando uno pasea sus mascotas en la ciudad y que también se debe hacer si se llegase a llevar una a la montaña.

Recolección de basura Acceso Panam (1)
Recolección de basura ©Acceso Panam

Fuera de lo orgánico, en las jornadas de limpieza de Acceso Panam se han encontrado restos de plásticos (como pequeños envoltorios que se caen luego de meterlos al bolsillo), ropa como calcetines solos o muchas cosas que ya se han descompuesto y es difícil de identificar. También se han encontrado colillas de cigarro o tabaco, papeles con caca. Más específicamente, en lugares de escalada se han encontrado protectores de dedos o en sectores de pesca basura cercana a los cauces de agua.

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Al mismo tiempo, para el aseo personal o lavar la loza, se recomienda trasladar el agua a 60 metros de corrientes, lagos y el uso de pequeñas cantidades de jabón biodegradable.

6. Deja lo que encuentres

A veces en las visitas a lugares naturales se pueden encontrar cosas que llamen la atención: flores que deslumbran por su belleza, rocas, restos arqueológicos, etc. Lo importante es no llevarse absolutamente nada y dejar el lugar tal cual estaba luego de nuestra visita.
Ve sin tocar, no te lleves nada, no introduzcas especies no nativas y no construyas nada en la montaña.

7. Reduce el impacto de tus fogatas

El tema del fuego también es sumamente importante. “Las personas intentan tener un anillo de fuego por cada una de las carpas que instalan. Y eso queda ahí, no lo desarman. Entonces llega otra persona y se puede ocupar ese mismo, pero también puede que hagan uno nuevo. El problema es que eso se va multiplicando por temporada”, dice Moscoso.

Fogata ©Natasha G/ Pixabay-Fogata
Fogata ©Natasha G

En efecto, lo ideal, de acuerdo con Acceso Panam, es evitar las fogatas porque su mal uso puede provocar incendios forestales, sobre todo en lugares no autorizados para esto. Se recomienda utilizar calentadores en zonas seguras y en las que esté permitido. Usa ollas que resistan el fuego y elige comidas que se logren cocinar con los calentadores.

En caso de que se deba hacer una fogata, solo debe ser en zonas permitidas y preparadas. Hay que tener en cuenta el contexto climático y qué tipo de combustible hay alrededor para analizar si las condiciones no son riesgosas para un incendio. Cuando se apaga, debe ser con mucha agua, escarbando con profundidad y que quede húmedo y frío al tacto.

La educación viene primero

Ante temas como el del acceso libre a las montañas, una de las cosas claves es su cuidado. Una parte, por el lado de gestión y regulación de los espacios (por ejemplo, con señalización, instalación de basureros, etc), pero también el compromiso de los visitantes del respeto al entorno, para lo que es fundamental la educación.

Para Moscoso, nadie protege lo que no conoce y asegurar un acceso provoca que la gente tenga un vínculo emocional para ello. Pero, dice, “también entendemos que la infraestructura de ciertos lugares condiciona el comportamiento que la persona tiene. Por ejemplo, si tu encuentras un basurero, claramente vas a dejar la basura ahí. Pero si ese basurero no es vaciado periódicamente, vas a tener un lugar en que finalmente va a terminar colapsado, con basura rodeada y que se la va a llevar el viento. Entonces hay que tener mucho cuidado con la propuesta de soluciones porque puedes crear infraestructura, interviniendo el lugar, para condicionar un comportamiento, en vez de educar para no tener que crear esa infraestructura”.

Montañas ©Christian Moscoso (2)
Montañas ©Christian Moscoso 

“Una cosa es la necesidad que estamos viviendo hoy día, saliendo de las cuarentenas, esta sed por el contacto al aire libre y salir sin temor a contagiarse. También está el buscar la actividad física necesaria. Por otro lado, está eso que mueve a los esquiadores, montañistas o escaladores, la pasión por todo el ambiente de montaña. En ese sentido creemos que esa comunidad con la que trabajamos nosotros tiene una responsabilidad mayor, deberíamos ser los educadores del resto de la ciudadanía que quizás tiene una relación con el medio ambiente o la montaña diferente”.

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