El gato andino (Leopardus jacobita) es un pequeño animal que se encuentra en los Andes de Argentina, Bolivia, Chile y Perú, y en la zona norte de la Patagonia Argentina. Es considerado uno de los felinos silvestres con mayor grado de amenaza en las Américas y se encuentra entre los cinco felinos más amenazados del mundo, con una población estimada de aproximadamente 1400 ejemplares adultos.

Gato Andino (Leopardus jacobitus), el misterioso felino de los Andes. ©Cristian Sepúlveda
Gato andino ©Cristian Sepúlveda

En Chile la especie está catalogada como “en peligro de extinción”, y es considerada como ‘rara’. Por ello cobran especial relevancia los nuevos registros de gato andino, que se obtuvieron el pasado 22 de enero y 17 de marzo del presente año en el Parque Andino Juncal, un área protegida privada en la Región de Valparaíso, en la cordillera de Los Andes, a 8 km de la frontera entre Chile y Argentina, y a 17 km a vuelo de pájaro del Parque Provincial Aconcagua. Además, estas imágenes representan el segundo registro en la Región de Valparaíso, después del reporte de este mamífero en la cordillera de Putaendo. De ese modo, complementan otros registros en la cordillera hacia el sur, cerca de Santiago de Chile, y en la Región de Coquimbo, hacia el norte.

“Este hallazgo es muy importante, no solo porque nos ayudará a completar el mapa de distribución de la especie, sino que nos permitirá obtener información clave para desentrañar las incógnitas respecto a la continuidad genética de las poblaciones de gato andino a lo largo de su distribución”, asegura Rocío Palacios, coordinadora general de la Alianza Gato Andino (AGA).

Gato andino (Leopardus jacobita) en Parque Andino Juncal, Región de Valparaíso ©Parque Andino Juncal/Alianza Gato Andino
Gato andino en Parque Andino Juncal ©Parque Andino Juncal/Alianza Gato Andino

El registro tuvo lugar durante una campaña de monitoreo llevada a cabo entre diciembre de 2020 y mayo de 2021 usando cámaras trampas, en una colaboración entre el Parque Andino Juncal y la Alianza Gato Andino, enmarcado dentro de uno de sus programas multinacionales “Programa 24/7”.

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Existen muchos aspectos de la biología y ecología del gato andino que aún son un misterio, a pesar del aumento del conocimiento sobre la especie que hubo en los últimos 20 años. “Cada registro nuevo sirve para mapear su distribución y población de manera más precisa, y así diseñar políticas y estrategias de conservación que se adapten a las amenazas en todo su territorio”, señala Palacios. Las amenazas principales al gato andino son la degradación y fragmentación de su hábitat, disminución de población de presas, y cacería ocasional.

Gato andino (Leopardus jacobita) en Parque Andino Juncal, Región de Valparaíso ©Parque Andino Juncal/Alianza Gato Andino
Gato andino en Parque Andino Juncal ©Parque Andino Juncal/Alianza Gato Andino

La importancia de la colaboración

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La Alianza Gato Andino es una red multinacional conformada por miembros que trabajan en los cuatro países donde se encuentra la especie y tiene como misión contribuir al conocimiento y conservación del gato andino y su hábitat, mediante estrategias innovadoras de investigación, conservación, participación comunitaria y apoyo en la gestión de áreas silvestres. Cuenta con la colaboración de organizaciones internacionales, como la Wildlife Conservation Network (WCN).

Gato andino (Leopardus jacobita) en Parque Andino Juncal, Región de Valparaíso ©Parque Andino Juncal/Alianza Gato Andino
©Parque Andino Juncal/Alianza Gato Andino

Fue en medio de esa misión cuando, en septiembre de 2020, la Alianza Gato Andino y el Parque Andino Juncal unieron esfuerzos y recursos para realizar una campaña de búsqueda de este misterioso felino. El interés en hacer una campaña de monitoreo en el parque se debió a dos razones, cuenta Palacios: “Por un lado, el Parque está ubicado en un sector geográfico entre dos sectores donde ha habido registros, y al encontrar el gato aquí, completa un vacío de información vital sobre su hábitat en Chile. Por otro lado, el Parque ofrece infraestructura, guardaparques y una zona extensa bajo protección ambiental, cosa que no existe en otra parte de la cordillera en la Región de Valparaíso.”

El sitio Ramsar Parque Andino Juncal es un proyecto privado de conservación y de turismo sustentable, con una superficie total de 13.796 hectáreas, que cuenta con esteros, vertientes, humedales, y un rango amplio de especies nativas y endémicas de flora y fauna, particular al clima mediterráneo. Representa el 15 % de los glaciares en la cuenca del Río Aconcagua y dos tercios de la superficie del Valle Juncal. Alberga hábitats de tipo montañoso de estepa altoandina, incluyendo alturas que van desde 2.200 a más de 5.000 msnm. Desde el año 2003, se comenzó́ a destinar el Parque a su conservación y restauración, y activamente prohibir intentos de desarrollar actividades industriales como minería o hidroenergía. Adicionalmente se trabaja en conjunto con otros propietarios en el Valle para lograr la protección permanente del Valle Juncal.

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“El hallazgo del gato andino en el Valle Juncal es prueba de que, al establecer un área que protege la naturaleza de las amenazas que la destruyen, como la exploración minera o la ganadería descontrolada, las especies emblemáticas empiezan a regresar y florecer. Junto con el gato andino hemos visto en pocos años un repoblamiento del puma, guanaco y vizcacha, y hemos descubierto nuevas especies de plantas endémicas. Es emocionante poder observar la naturaleza en acción”, sostiene Catherine Kenrick, fundadora y coordinadora del Parque Andino Juncal.

Gato andino (Leopardus jacobita) en Parque Andino Juncal, Región de Valparaíso ©Parque Andino Juncal/Alianza Gato Andino
©Parque Andino Juncal/Alianza Gato Andino

De esa manera, el descubrimiento del gato andino en el Valle Juncal está enmarcado en el “Programa 24/7” de la Alianza Gato Andino, que apunta a llenar vacíos de información, tanto sobre la distribución de la especie como sobre la información genética de sus poblaciones. El primer paso en la búsqueda de especies esquivas como es el caso del gato andino y el gato colo-colo, es la identificación de hábitats óptimos y la búsqueda de evidencias indirectas de su presencia, como son las letrinas (lugares donde los gatos depositan sus heces). Luego se colocan cámaras trampas en estos lugares identificados como hábitat óptimo para la especie. Las cámaras trampas son herramientas no invasivas que permiten captar imágenes y obtener información sobre especies elusivas como el gato andino, que de otra manera sería casi imposible conseguir.

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Los sitios donde se colocaron las cámaras trampas fueron seleccionados junto con AGA, por los guardaparques de Parque Andino Juncal, quienes luego las instalaron y retiraron. Bastó solo 1 mes para lograr el primer registro dentro del Parque y se obtuvieron registros en 2 sitios distintos.

Gato andino (Leopardus jacobita) en Parque Andino Juncal, Región de Valparaíso ©Parque Andino Juncal/Alianza Gato Andino
©Parque Andino Juncal/Alianza Gato Andino

Destacamos que el trabajo colaborativo y la articulación estrecha entre un Área Protegida Privada y una organización para la conservación como es AGA, pueden lograr sinergias efectivas y exitosas para obtener metas y resultados conjuntos para la conservación de la fauna amenazada.

En definitiva, este registro es muy importante pues, en palabras de Palacios, “logra resaltar el gran valor de conservación del territorio del Parque, nos permite conocer cada vez más sobre este misterioso felino y demuestra que en conservación la mejor estrategia es la de unir esfuerzos y trabajar en conjunto. Así podemos acercarnos con éxito cada vez más a nuestro objetivo común, la conservación de la naturaleza y del gato andino y su hábitat”.

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