Ladera Sur Incendios forestales en Chile y por qué todos están hablando de las plantas pirófitas
Incendios forestales en Chile y por qué todos están hablando de las plantas pirófitas

Medio Ambiente

Incendios forestales en Chile y por qué todos están hablando de las plantas pirófitas

En este artículo están las claves para comprender por qué tras iniciarse los últimos grandes incendios que afectan principalmente la zona centro y sur de Chile, diversos expertos están hablando de las especies “pirófitas” como el pino y el eucalipto. 


Hace poco más de una semana que en Chile vemos cómo los peores incendios de la historia nuestro país arrasan con cientos de miles de hectáreas en las zonas centro y sur del país; más de 270.000 hectáreas para ser más exactos. Y mientras las heróicas y extenuantes labores de bomberos, brigadistas y voluntarios continúan resonando en nuestra cabeza, muchos han comenzado a nombrar también las llamadas especies pirófitas (o pirófilas), un término que probablemente muchos escuchan por primera vez. Por qué ha salido este término a la palestra en medio de esta catástrofe y qué es lo que están diciendo los expertos, es lo que hoy queremos destacar.

¿Qué son las especies pirófitas?

Si buscas la definición más básica a lo que este término significa encontrarás que las plantas pirófitas son aquellas “especies que tienen afinidad con el fuego” y esto puede manifestarse de diferentes formas: están aquellas cuyas cortezas pueden soportar fuegos –no catastróficos– y otras que están adaptadas para sobrevivir en ambientes afectados periódicamente por el fuego ya que sus raíces logran sobrevivir si el incendio no fue catastrófico y brotan desde ellas nuevas plantas a los pocos días del evento, entre otras. Y precisamente entre estas últimas se encuentra el eucalipto.

Susana Gómez, investigadora asociada de la Línea de Servicios Ecosistémicos del (CR)2, señala al respecto: “Los eucaliptos, el pino insigne y los aromos provienen de países donde el fuego ha sido una perturbación natural durante millones de años, y por lo tanto, han evolucionado en respuesta. Es decir, los incendios recurrentes han generado en ellas adaptaciones que les permiten sobrevivir al fuego, o incluso depender de éste para reproducirse. Dado que estas especies requieren del fuego, por ejemplo, para dispersar sus semillas o germinar, la inflamabilidad resulta beneficiosa porque también elimina la competencia con las especies vecinas. Las especies que poseen estas características son las llamadas “pirófitas”, y dentro de ellas, los eucaliptus son de las más inflamables”.

Pero además hay otras características que en los últimos días diversos expertos han recalcado y que son las siguientes…

¿Por qué los expertos están nombrando a estas especies en medio de los grandes incendios que afectan al país?

Dado que  muchas de las zonas en las que se emplazan los incendios en Chile cuentan con plantaciones de pinos y eucaliptos, considerados especies pirófitas, han salido a la luz una serie de características de estas plantas que buscan explicar por qué los incendios se han propagado rápidamente.

Entre los expertos que han hablado sobre el tema, se encuentra Matías Guerrero, licenciado en biología, quien ha señalado que si se suma al ya difícil panorama que enfrentan los incendios (altas temperaturas, fuertes vientos y largas temporadas de sequía) el hecho de que muchos de los lugares hoy en llamas son paisajes dominados por eucaliptos y pinos, la situación se torna incluso más compleja.

“Estos monocultivos, erróneamente llamados bosques, poseen características pirofílicas, lo que las hace estar adaptadas a condiciones de fuego e incluso a propagarlo, dada su estructura natural de corteza y compuestos orgánicos. Junto a ello, provocan una disminución en la humedad de los suelos, a diferencia de los bosques naturales o nativos de la zona centro-sur, que mantienen la humedad, lo que permitiría retrasar la expansión de los incendios”, señala Guerrero en su columna.

Susana Gómez, investigadora del Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR2), también se ha referido al tema destacando algunos de los resultados que han visto en sus estudios. “(Los estudios) muestran que los incendios en las plantaciones están aumentando y que la probabilidad de que ocurra un fuego es mayor en las plantaciones forestales que en las áreas de bosque nativo. Los incendios naturales en Chile son muy raros (en su mayoría son antropogénicos), y las especies nativas no han evolucionado en respuesta a este factor (no son pirófitas*). Entonces, la idea de que los bosques de pinos y eucaliptos son similares a los nativos en cuanto a la probabilidad de quemarse es incorrecta y contradice la evidencia científica”.

Por su parte Adolfo Cordero, profesor de ecología forestal de la Universidad de Vigo, España, ha apuntado a otros factores como el hecho de que generalmente estas plantaciones cuentan con muchos árboles plantados muy cerca uno del otro en extensos terrenos. Esto, según el experto, trae como consecuencia que  “cuando hay grandes extensiones de especies pirófitas plantadas, la frecuencia de incendios suele incrementarse, y está comprobado que tanto los pinos como los eucaliptus arden con más facilidad“.

Además, cuando esto se combina con un clima que favorece la expansión del fuego “la mezcla puede llegar a ser explosiva”, ha dicho Cordero.

Una mirada diferente

El presidente del Colegio de Ingenieros Forestales de Chile, Roberto Cornejo, en respuesta a los dichos de Susana Gómez, ha señalado que “Una especie pirófita no es aquella que arde fácil y descontroladamente. Todas las especies arden, sometidas a una fuente de radiación constante y elevada. Pero no todas las especies evolucionaron adaptándose al fuego. Se están mezclando los conceptos”. Y responde a las afirmaciones de Gómez, quien asegura que ha habido un aumento de incendios en las plantaciones, señalando la posibilidad de que esto se deba a que “existe una causal de intencionalidad más alta en plantaciones“, basándose en estadísticas de CONAF.

En su carta también cita las investigaciones de Eduardo Peña, especialista en Ecología del Fuego de la Universidad de Concepción, quien ha señalado que existe una concepción errónea respecto a que la vegetación nativa se quema más lenta.

¿Qué opinas tú?

(*) Pese a que Susana Gómez se refiere a las especies nativas como “no pirófitas”, tanto la Araucaria como el Ñirre sí están considerados bajo esta clasificación. 

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