Una reciente expedición marina realizada por Schmidt Ocean Institute (@schmidtocean) descubrió uno de los hábitats más grandes en las profundidades del mar argentino: un arrecife de coral conocido como Bathelia candida, donde se observaron diversos organismos de agua fría y se documentaron las escasas medusas fantasmas gigantes.

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Este hallazgo se extendió desde las costas cercanas a Buenos Aires hasta Tierra del Fuego. En este arrecife, que fue denominado como uno de los más grandes conocidos hasta ahora, se estima que podría haber 28 nuevas especies, incluyendo gusanos, corales, erizos de mar, caracoles de mar y anémonas marinas.

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“Nunca esperamos ver este nivel de biodiversidad en las profundidades del mar argentino y estamos emocionados de verlos repletos de vida”, explicó a Schmidt Ocean Institute la doctora María Bravo, de la Universidad de Buenos Aires y del CONICET (Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas). “Abrimos una ventana a la biodiversidad de nuestro país, solo para encontrarnos con que hay muchas más ventanas que quedan por abrir”.

pez encontrado en el arrecife
Los científicos encontraron este pez caracol nadando cerca del coral. Créditos: ROV SuBastian / Schmidt Ocean Institute. Imagen sin modificar utilizada bajo licencia Creative Commons Attribution-Noncommercial-ShareAlike 4.0 International (CC BY-NC-SA 4.0) License.

Originalmente, el equipo que realizó este descubrimiento se encontraba buscando filtraciones frías: espacios donde se liberan gases como metano y otros compuestos que sirven como fuente de energía para microbios.

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El área que cubre este arrecife es de unos 0,4 kilómetros cuadrados, una superficie similar a la Ciudad del Vaticano. Además, fue encontrado a unos 3.890 metros de profundidad en el océano. El hábitat fue reconocido como un ecosistema marino vulnerable, debido a la escasa cantidad de individuos únicos que se encuentran en el lugar.

Pese a la rareza y dificultad que implicó encontrar el arrecife, en él se pudo observar basura en algunos sectores, como redes de pesca, bolsas plásticas y un cassette VHS con inscripciones en coreano, cuyo origen aún se desconoce.

Porción del arrecife descubierto
Los arrecifes de coral de las profundidades crecen de forma paulatina, las que son normalmente clasificadas como ecosistemas marinos vulnerables. Créditos: ROV SuBastian / Schmidt Ocean Institute. Imagen sin modificar utilizada bajo licencia Creative Commons Attribution-Noncommercial-ShareAlike 4.0 International (CC BY-NC-SA 4.0) License.
Pulpo encontrado en el arrecife
Los corales proveen de refugio, nidos, alimento, entre otros recursos a los animales marinos. Créditos: ROV SuBastian / Schmidt Ocean Institute. Imagen sin modificar utilizada bajo licencia Creative Commons Attribution-Noncommercial-ShareAlike 4.0 International (CC BY-NC-SA 4.0) License.

*Las imágenes de este artículo cumplen con la licencia correspondiente para ser difundidas en este artículo atribuyendo sus créditos y no se realizaron modificaciones en estas. (Licencia de tipo Creative Commons Attribution-Noncommercial-ShareAlike 4.0 International (CC BY-NC-SA 4.0) License).

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