El 1 de febrero se marcó un hito histórico para la conservación en Chile: comenzó oficialmente a operar el Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas (SBAP), dando paso a un nuevo modelo de protección de la naturaleza y a la consolidación del Sistema Nacional de Áreas Protegidas (SNAP).

El SBAP nace para unir y coordinar funciones que antes estaban dispersas en distintos servicios del Estado, integrando por primera vez áreas protegidas terrestres, marinas y privadas bajo una institucionalidad especializada. Su objetivo es proteger la biodiversidad dentro y fuera de las áreas protegidas, mediante instrumentos modernos de gestión, conservación y fiscalización.



Entre sus principales herramientas se encuentran los planes de manejo, la selección y protección de humedales, el fortalecimiento de la fiscalización ambiental y una estrategia nacional de conservación que articula al Estado con actores privados, comunidades locales e indígenas y el mundo productivo.



Con el inicio de sus operaciones, el SBAP asume la administración de 15 Áreas de Conservación de Múltiples Usos (ACMU) y la homologación de santuarios de la naturaleza, incorporando ecosistemas clave como el Archipiélago de Humboldt, Rapa Nui, el mar de Juan Fernández y diversos salares altoandinos. En total, el nuevo SNAP integra áreas desde Arica a Magallanes, incluyendo por primera vez la categoría de Reserva de Región Virgen.

Caleta Buena. Créditos: Jǒzepa Benčina Campos.
Caleta Buena. Créditos: Jǒzepa Benčina Campos.

“El Estado contará con una institución pública especializada, con competencias amplias para gestionar la biodiversidad en todo el territorio”, señalaron desde el Ministerio del Medio Ambiente, destacando que este avance permitirá asegurar recursos, capacidades técnicas y una mirada de largo plazo para la conservación.

Parque Nacional Nevado Tres cruces. Créditos: CONAF.
Parque Nacional Nevado Tres cruces. Créditos: CONAF.





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