A finales de marzo, titulares de medios de comunicación chilenos se centraron en la Antártica. El motivo fue la colisión del buque “Bandero”, de la organización ambientalista Paul Watson Foundation, con el buque pesquero Antartic Sea de la empresa Aker QRILL, interviniendo también sus redes pesqueras de kril. Días después, la fundación intervino las redes del buque pesquero, Antartic Endurance, perteneciente a la misma empresa. La acción, realizada con el lanzamiento de anclas, duró seis horas, deteniendo la pesca durante ese periodo. 

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Ambas acciones se dieron en el contexto de Krill Wars, operación que busca enfrentar la rápida expansión de la pesca industrial de kril en zonas de alimentación de ballenas antárticas. Según han explicado anteriormente, la mayor parte de la pesca del kril se concentra en Antártica y, solo en la última temporada, se capturaron más de 620 toneladas, siendo un verdadero problema ecológico. 

La empresa expuso en un comunicado que se trató de un “acto imprudente que cruzó una línea de la cual no podemos guardar silencio”, asegurando que las personas a bordo se encuentran bien y que la acción podría haber causado un daño ambiental irreversible en la zona. Por otro lado, tras haber recibido una denuncia radial, la Armada de Chile se contactó con la nave ordenando el cese de sus acciones y dispuso el zarpe del buque “Lientur” al área para asegurar el libre desarrollo de actividades en el sector. Además, la autoridad marítima explica en un comunicado:

“La situación será puesta en conocimiento del Estado de la bandera de la nave “Bandero” y de la administración de la Convención para la Conservación de los Recursos Vivos Marinos Antárticos (CCAMLR), y la Autoridad Marítima se mantendrá monitoreando el desarrollo de los acontecimientos, siguiendo los protocolos y acuerdos suscritos por Chile en el marco del Sistema del Tratado Antártico y la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar”. 

Acciones contra buque pesquero de krill. Créditos Soizic Roux.
Acciones contra buque pesquero de krill. Créditos Soizic Roux.

Desde la Fundación Capitán Paul Watson, se confirmó se que la intervención fue intencional y planificada, considerándola no violenta. Apelan a que fue un pequeño empujón y un acto simbólico para no causar daño estructural ni poner en peligro a la tripulación. Según información oficial de la organización ambientalista, que las fotos fueran compartidas a nivel mundial, fue el resultado de una estrategia mediática para exponer el impacto ecológico de la industria pesquera del kril.

Capitán Paul Watson. Créditos: Damien Fry
Capitán Paul Watson. Créditos: Damien Fry

Frente a lo anterior, Ladera Sur conversó en exclusiva con el Capitán Paul Watson sobre la misión, su visión sobre la colisión y la importancia del activismo en la actualidad. 

—¿Cuál es el foco de la misión en la Antártica, llamada Krill Wars (Guerras del Krill)?

Nuestra campaña de 10 años para proteger a las ballenas de los balleneros japoneses en el Santuario de Ballenas del Océano Austral generó un programa de televisión llamado Whale Wars (Guerra de Ballenas). Vemos esto como una posible secuela de Whale Wars y la hemos llamado Krill Wars, pero en realidad se trata de las ballenas. He dedicado mi vida entera a proteger a las ballenas y eso significa proteger los ecosistemas de los que dependen.

—¿Por qué defender el krill entre tantas otras especies? ¿Cuál es su importancia en los océanos?

El krill es enormemente importante para la supervivencia y la salud de las ballenas, pingüinos, aves marinas, peces y focas. El krill es el fundamento del ecosistema y de la biodiversidad del Océano Austral. La industria pesquera del krill es, en nuestra opinión, irresponsable y una amenaza para la integridad ecológica de la región. Especialmente cuando se trata de un producto que se extrae del Océano Austral para ser convertido en alimento proteico barato para el salmón doméstico y para producir cápsulas de aceite de krill omega-3, que no son esenciales para la salud humana. ¿Deberían morir de hambre las ballenas y los pingüinos para que podamos tener salmón barato? El año pasado la cuota fue de 650.000 toneladas métricas. Quieren aumentar esa cuota a 1,2 millones de toneladas métricas. No he visto ninguna justificación científica para esta pesquería fuera de las opiniones de científicos que son empleados por la industria.

Acciones contra buque pesquero de krill. Cortesía de Fundación Capitán Paul Watson.
Acciones contra buque pesquero de krill. Cortesía de Fundación Capitán Paul Watson.

Las noticias y las alarmas en Chile se han centrado en la colisión con el buque factoría “Antarctic Sea”, que detuvo su actividad durante seis horas y provocó advertencias de la Armada de Chile. ¿Cómo justifica esta acción y por qué fue necesaria, desde su punto de vista?

—Difícilmente fue una colisión; fue un empujoncito y se hizo para centrar la atención en la destrucción causada por la pesquería de krill. Lo compararía con lo que los nativos americanos Lakota describirían como counting coup. Simplemente tocamos al oponente para enviar un mensaje. Solo rayamos la pintura; no hubo daños estructurales en el barco, ni hubo intención alguna de causar daños, y nunca hubo posibilidad de causar lesiones a ningún tripulante de ninguno de los dos barcos. La fotografía de nuestra embarcación tocando al «Antarctic Sea» fue el catalizador para una historia en los medios internacionales que transmitió nuestro mensaje. Esta fue una estrategia mediática y tuvo éxito. Lograr que el «Antarctic Sea» y el «Antarctic Endurance» dejaran de pescar y abandonaran la zona fue una victoria, y también un mensaje de que existe una oposición real a la destrucción causada por la pesca de krill.

—¿Cuáles son los próximos pasos que están considerando para esta campaña en terreno?

Cuando comenzamos Whale Wars en 2006, eso derivó en una campaña de 10 años. Es muy posible que Krill Wars sea el inicio de una campaña prolongada. Creo que este tipo de misiones requieren paciencia y determinación, y deben estar guiadas por la pasión, el coraje y la imaginación. Estamos comprometidos con la defensa de la integridad ecológica del Océano Austral. He estado defendiendo la biodiversidad en el Océano Austral desde 2002. Estoy comprometido con ese objetivo y estamos dispuestos a asumir los riesgos que sean necesarios para promover esta campaña, utilizando nuestra estrategia histórica de no violencia agresiva (aggressive nonviolence); es decir, una intervención agresiva sin causar lesiones. Nunca hemos causado una lesión en más de 50 años de operaciones, y no tenemos intención de hacerlo.

—¿Qué lecciones le ha dejado esta reciente misión y qué le depara el futuro a la misma?

La principal lección que aprendimos del encuentro de este año fue que nuestros planes fueron impecables. Vinimos a realizar una campaña e hicimos exactamente lo que pretendíamos hacer, y lo logramos sin causar lesiones ni daños al barco de la oposición. Fue un éxito porque esta historia llegó a una audiencia internacional y, por lo tanto, aumentó la conciencia pública de millones de personas en todo el mundo sobre lo que está sucediendo aquí abajo, en el Océano Austral.

—¿Cuál es la importancia del activismo ambiental hoy en día?

Ante la ausencia de cualquier motivación económica o política para proteger nuestro océano y hacer cumplir las leyes internacionales de conservación, la responsabilidad recae entonces en las organizaciones no gubernamentales e individuos. Estamos facultados para intervenir de acuerdo con los principios establecidos en la Carta Mundial de las Naciones Unidas para la Naturaleza, que permite la intervención de ONGs e individuos para proteger la biodiversidad y el medio ambiente en áreas más allá de la jurisdicción nacional. Durante el último medio siglo, hemos clausurado cientos de operaciones ilegales de caza furtiva, ballenera y de focas, y hemos salvado a cientos de miles de animales, fortaleciendo así la biodiversidad de las áreas donde hemos operado.

Tripulación Bandolero. Créditos Soizic Roux.
Tripulación Bandero. Créditos Soizic Roux.

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