Jardines sanadores, entornos cuyos beneficios terapéuticos ya están comprobados en hospitales públicos
Los jardines sanadores son espacios exteriores que están especialmente diseñados para generar impactos positivos en la comunidad hospitalaria. Para ello, unen elementos simbólicos, de la naturaleza y la arquitectura en búsqueda del bienestar psicológico, físico, social y emocional de pacientes, funcionarios y familiares. La Fundación Cosmos ha impulsado la creación de 19 jardines sanadores y terapéuticos en hospitales y residencias de salud en Chile. Recientemente, confirmó lo que ya sospechaban: a través de un estudio validaron científicamente un cambio inmediato y positivo en la hospitalización y práctica clínica.
Un paseo breve, sentarse bajo un árbol o mirar el cielo. Acciones simples, pero con un impacto profundo. Así lo confirma un estudio pionero realizado entre 2023 y 2025 por Fundación Cosmos y la Universidad Alberto Hurtado, que evaluó el efecto de ocho jardines sanadores en seis hospitales públicos del país, cuyos hallazgos confirman que el tránsito desde espacios intrahospitalarios hacia jardines sanadores tiene un impacto positivo en el bienestar psicológico, emocional y fisiológico de funcionarios de la salud, pacientes y familiares.
Al respecto, el Dr. Rodrigo Quiroz, investigador a cargo del estudio y académico de la Universidad Alberto Hurtado, afirma: “Los resultados muestran que los jardines sanadores generan efectos positivos tanto en el bienestar psicológico y emocional como en el plano fisiológico. Esta evidencia abre una oportunidad concreta para integrar la salud ambiental en las estrategias de cuidado hospitalario”.
¿Qué son los jardines sanadores?
También conocidos como jardines terapéuticos, se trata de espacios naturales emplazados en centros de salud que tienen como fin aportar a la salud de los pacientes, sus familiares y los funcionarios del lugar. Unen naturaleza, arquitectura y elementos simbólicos para generar beneficios en las comunidades hospitalarias.
Desde 2014, Fundación Cosmos ha impulsado la creación de 19 jardines sanadores terapéuticos en hospitales y residencias de salud en Chile, muchos de ellos en unidades de salud mental. Para esto, se han utilizado metodologías participativas, con el objetivo de que esta infraestructura al aire libre sea parte estable del sistema de salud.

En este contexto, Valentina Schmidt, coordinadora de proyectos de la Fundación Cosmos, explica que se desarrollan encuestas a la comunidad para realizar un diagnóstico sobre las necesidades y anhelos de estos espacios: «De acuerdo a eso se definen ciertos criterios de diseño, por lo tanto, cada jardín es muy distinto uno a otro. Sin embargo, es posible aunar ciertos criterios que se están aunando entre ellos».
Lo primero a considerar es el contacto con la naturaleza, al considerar una cobertura vegetal importante. Luego está el sentido de pertenencia, la conectividad y la claridad de los espacios. «Es decir accesos claros, con accesibilidad universal y que la gente se sienta reflejada en esos espacios por su claridad y funcionalidad», añade Valentina. También se considera generar espacios que permitan la movilidad física, con circuitos que permitan recorrer el espacio. Por último, el diseño incluye espacios de contención social para las personas.
Principales hallazgos del estudio
El estudio se enfocó en 8 hospitales públicos donde operan jardines sanadores—entre ellos San Borja, Salvador y Barros Luco— sobre 183 personas (127 funcionarios y 56 pacientes),
Los participantes fueron evaluados en tres momentos: un pre-test al interior de la institución, antes de visitar el jardín (T1); un Post-test inmediatamente después de salir del jardín en el que permanecieron 15 minutos (T2); y un último test una vez que el paciente o funcionario reingresa a la institución y retoma sus actividades habituales. Se midieron parámetros fisiológicos, escalas de emociones positivas y negativas, y niveles de restauración psicológica.

-Escala de afectos positivos y negativos (PANAS):
La escala PANAS (Positive and Negative Affect Schedule) sirve para medir de forma rápida y confiable cómo se siente una persona en un momento específico en base a dos grupos de emociones, positiva y negativas.
Al desglosar los resultados por emoción positiva, se registran efectos significativos en 8 de 10 ítems, como “Interesado”, “Entusiasmado”, “Optimista”, “Orgulloso”, “Fuerte”, “Atento”, “Alerta” y “Inspirado”, tanto para pacientes como para funcionarios, quienes registraron un aumento relevante en la intensidad de dichas emociones tras hacer uso de un jardín sanador y se mantuvieron más altos que el valor inicial incluso después de un tiempo (T3).
Por su parte, en el grupo de emociones negativas, también se registran cambios significativos en 8 de 10 ítems al exponerse a un jardín sanador, disminuyendo la intensidad de emociones como “asustado”, “hostil”, “avergonzado”, “nervioso”, “culpable”, “temeroso”, “irritable” e “intranquilo”, pero volvieron a elevarse al regresar a los espacios hospitalarios (T3).

-Frecuencia cardíaca:
Los resultados del estudio muestran una disminución estadísticamente significativa de la frecuencia cardíaca en los funcionarios y pacientes durante la estadía en el jardín, coherente con la activación del sistema nervioso parasimpático asociado al descanso y la recuperación, lo que se interpreta como un indicador fisiológico indirecto de reducción del estrés.
En promedio, los participantes registraron 82,42 latidos por minuto (lpm) en T1. Tras utilizar el jardín, las pulsaciones bajaron a 76,47 (T2), y una vez de vuelta en los espacios intrahospitalarios (T3), los latidos volvieron a aumentar, pero algo más bajo que la muestra inicial (81,75 lpm).
-Restauración psicológica (EPRA-R):
La Escala de Restauración Ambiental (EPRA-R) evalúa cuatro factores:
- “Alejamiento”, que refleja la capacidad del entorno para generar una sensación de escape o desconexión mental de las tensiones cotidianas.
- “Fascinación”, que evalúa cómo el entorno capta la atención de manera automática y sin esfuerzo, despertando interés y curiosidad mediante estímulos atractivos.
- “Extensión” o la percepción de un entorno amplio, coherente y variado, que invita a la exploración y favorece una inmersión profunda y continua
- “Compatibilidad”, que mide qué tan bien el entorno se ajusta a las necesidades y objetivos de la persona, facilitando una interacción efectiva y satisfactoria con el espacio.
Todos los factores evaluados mostraron alzas significativas tras la exposición al jardín y disminuyeron al volver a los espacios interiores, respaldando la hipótesis de que el entorno natural facilita procesos de desconexión, atención plena y adaptación emocional. Este patrón de aumento en T2 y disminución en T3 se observó de manera consistente en funcionarios y pacientes, confirmando que el contacto con el entorno natural del jardín potencia la sensación de restauración en todos los grupos evaluados.

“Este estudio confirma con evidencia clara que los jardines sanadores son una herramienta eficaz para apoyar la sanación física y emocional. Desde Fundación Cosmos proyectamos que su incorporación debe trascender experiencias aisladas y transformarse en una política pública que integre la naturaleza como un componente estable de la infraestructura hospitalaria en Chile. Ese es el camino para poner a las personas y al bienestar socioecológico en el centro de la salud”, señala Diego Urrejola, director ejecutivo de Fundación Cosmos.
Lo anterior es refrendado por la percepción cualitativa de los participantes de la muestra. Los profesionales de los distintos recintos hospitalarios con jardines senadores consideran beneficioso el jardín desde un punto de vista terapéutico, ya que permite el contacto con la naturaleza, salir del encierro y distraerse de la experiencia de hospitalización, lo que genera efectos a nivel psicológico-emocional, social, cognitivo e interventivo.
En la práctica hospitalaria, los resultados del estudio sugieren ampliar el uso de los Jardines Sanadores más allá de la contemplación, incorporándolos en programas terapéuticos, de rehabilitación e intervenciones clínicas, consolidando su rol como herramienta complementaria de salud.
Equipo LS
