Ladera Sur Despierta tus sentidos en la Reserva Natural El Triwe
Despierta tus sentidos en la Reserva Natural El Triwe

Naturaleza

Despierta tus sentidos en la Reserva Natural El Triwe

Proteger, conservar y compartir son los objetivos que busca el proyecto familiar de la Reserva Natural El Triwe  –o Laurel en mapudungún– un sector ubicado a sólo 20 minutos de Frutillar, que nace con la iniciativa de resguardar un ecosistema de bosque templado lluvioso y que nuestra colaboradora, María José Manzur, nos recomienda visitar para despertar nuestros sentidos. Ven a conocer más acerca de esta maravillosa reserva. 

Despertar tus sentidos es la propuesta de la Reserva el Triwe (Laurelia sempervirens – significa Laurel en mapudungún) y definitivamente tus sentidos prenden todas sus antenas cuando comienzas a adentrarte en sus senderos.

Sobre la reserva

A sólo 20 minutos de Frutillar se encuentra esta hermosa Reserva Natural la cual nace con una iniciativa de conservación (privada voluntaria) para proteger un ecosistema de bosque templado lluvioso que posee una gran biodiversidad de flora y fauna endémica. Cuenta con una superficie total de 120 hectáreas, de las cuáles 90 hectáreas son de bosque nativo y se inserta dentro del Corredor Biológico de la Cuenca del Río López, la que corresponde a uno de los pocos sectores de bosque que quedan en la depresión intermedia de la Región de Los Lagos. La cuenca del río López tiene aproximadamente 18 km de extensión llegando a aproximadamente 1000 ha de bosque nativo continuo, lo cual le da su carácter de importancia biológica como hábitat y resguardo de fauna dentro de la matriz agrícola del territorio que la circunda.

Una de sus fundadores es Fiorenza Marinkovic (Geógrafa, guía de montaña y facilitadora en educación ambiental). Ella, junto a colaboradores y voluntarios, llevan tres años trabajando en implementar este proyecto familiar que busca proteger, conservar y compartir las maravillas de esta reserva. Su objetivo es acercar a las personas a la naturaleza, así como complementar un modelo de gestión predial sustentable con la conservación del bosque nativo y el desarrollo de actividades de ecoturismo y educación ambiental.

La experiencia

Me enteré de esta reserva por Instagram. Los venía siguiendo hace rato. Me encantaba la idea de que es una reserva que se puede visitar por el día. Justo ahora en marzo me vine a vivir al sur, a Puerto Varas, y los contacté para visitarla. Como recién comienza la temporada baja sabía que no iba a haber tanta gente y eso me entusiasmaba aún más, podía tener una visita personalizada. Y así fue. Me contacté con Fiorenza, invité a una amiga y partimos.

@María José Manzur
@María José Manzur

El sendero que hicimos se llama sendero El Puma (dificultad media). Partimos cruzando un bello puente hecho por Luis, quien llegó como voluntario y se enamoró del proyecto quedándose a trabajar como guardaparque y constructor de infraestructura en la reserva. Avanzamos un poco más y comenzamos a caminar entre lingues, robles, chilcos, chucaos y muchas especies de flora y fauna endémicas de Chile. Empezamos a darnos cuenta que estamos en pleno contacto con la naturaleza y se despiertan cada uno de nuestros sentidos. El sonido de las aves y las pisadas de los pies con las hojas secas y la tierra. La robusta vista verde, el tacto al sacar una hoja para oler el aroma de Melí o Laurel. El sabor delicioso de las moras y la manzana sacada del árbol. Algo adentro comienza a despertar, caminamos expectantes para ver cómo sigue el sendero.

@María José Manzur
@María José Manzur
@María José Manzur
@María José Manzur
@Alejo Lattes
@Alejo Lattes

Más adelante cruzamos una vasta ladera verde, con un árbol por aquí y por allá. Nos adentramos nuevamente en el bosque y aparecen los corazones del paseo: ¡Muchos copihues! El impacto de la belleza fue tal que nos quedamos mucho rato observándolos y deleitándonos con la delicadeza de esta flor nacional y endémica de Chile (Corazones en el Bosque: más información sobre el encuentro con los copihues aquí). Después de esa contemplación nuestros niveles de dopamina, serotonina, endorfina y oxitocina se elevaron a un 1000% y seguimos avanzando con mucho entusiasmo y placer. Llegamos a uno de los lugares más lindos del sendero, que está cuando llevas un poco más de la mitad. Es el “Santuario de las Aves”. De verdad, cuando llegas aquí, lo único que quieres es dejar de hablar y estar en silencio. Nos daban ganas de grabar todos los sonidos para ponerlos de alarma en la mañana.

@María José Manzur
@María José Manzur
@María José Manzur
@María José Manzur
@María José Manzur
@María José Manzur

Ya al final, nos adentramos en una zona más prístina de la reserva, una zona donde se respira pura humedad, esa humedad que te llena todo el cuerpo de vitalidad, es como si fuera aire con extra de vida. Aquí estamos cerca de la cuenca donde corre el Río López. Empiezas a descender y llegas a una hermosa parte tipo manglar con una alta biodiversidad de líquenes, musgos y helechos (porque en esta época el río está bajo). Aquí descansamos y Fiorenza nos entrega el rico snack preparado por ella y compartimos entretenidas e interesantes conversaciones, siendo nuestra única interrupción el hermoso canto de las aves. Luego retomamos el regreso por un sector distinto. Ahí nos encontramos con dos coigües centenarios, unos guardianes de la Reserva y de las especies que ahí habitan.

@María José Manzur
@María José Manzur

De verdad, para los que andan por la zona recomiendo mucho visitar esta reserva. La belleza del lugar y la cálida atención hacen que sea una experiencia amable, placentera y transformadora. Además, salir a explorar en esta fecha es ideal, todavía no hace mucho frío, comienzan a salir los hongos y la humedad de los bosques nos permite ¡respirar más profundo!

@María José Manzur
@María José Manzur
@Fiorenza Marinkovic
@Fiorenza Marinkovic

Senderos:

  • Despierta tus sentidos: 2,5 km, dificultad fácil, todo tipo de público.
  • Sendero El Puma: 6,5 km aprox., dificultad media.
  • Sendero El Triwe: 10 km aprox., dificultad media (en implementación).

Actividades:

Trekking con observación de flora y fauna. Programas de educación ambiental para niños y jóvenes. En verano realizan “summer camp”, una actividad que dura dos semanas para niños que quieran aprender de la naturaleza, así como fortalecer sus habilidades sociales y el liderazgo. Cabalgatas que se reactivarán la próxima temporada y a futuro experiencias con caballos tipo coaching.

Voluntariados:

La reserva ofrece voluntariados para los que quieran animarse. Reciben voluntarios de “Workaway”, estudiantes en práctica de ecología o ciencias ambientales que quieran venir a realizar catastros de especies de flora y fauna y practicantes para le temporada de verano para apoyo en las actividades de la temporada como trekking y difusión.

Para más información:

Web: www.eltriwe.cl

Whatsapp: +56 9 6874 8486

Mail: reservaeltriwe@gmail.com

Instagram: @el_triwe

Facebook: Reserva Natural El Triwe