En la ribera norte de la desembocadura del río Maipo se encuentra un importante sistema ecológico formado por pajonales, dunas, playa, estero, bosque y 3 grandes lagunas que conforman el humedal «Ojos de Mar». Ecosistema que se resiste a la invasión del Puerto de San Antonio, el más grande de Chile, que está preparando su ampliación hasta la desembocadura del Maipo, lo que significa la inevitable intervención a este importante sistema que busca protección a través de la Ley 21.202 de humedales urbanos, protección que el gobierno de Sebastián Piñera se negó a entregar.

Por lo que este 19 de julio los Ojos de Mar buscarán justicia en el 2° Tribunal Ambiental de Santiago, para reclamar su reconocimiento y protección como los Humedales Urbanos que son.

Lagunas principales de Ojos de Mar. Créditos: Agrupación Socioambiental Ojos de Mar
Lagunas principales de Ojos de Mar. Créditos: Agrupación Socioambiental Ojos de Mar

El Origen

Cuenta la leyenda, que en tiempos cuando San Antonio estaba completamente poblado por pescadores, durante meses ningún pescador logró pescar, provocando que muchas personas pasasen hambre. Un día, un afortunado pescador logró atrapar con todas sus fuerzas una gran presa, que llenó de júbilo a toda la comunidad, que celebraba el final de la escasez. A pesar de la felicidad colectiva, el pescador era incapaz de mirar fijamente a los ojos de su presa, los que lo llenaban de congoja.

Mientras todos celebraban el festín, el pescador no aguantó más la intensa mirada de la criatura que invadía de angustia su alma, por lo que le arrancó de cuajo los ojos, lanzándolos a la arena para que no lo miraran más. A la mañana siguiente, el pescador desvelado fue a revisar las sobras del festín y se encontró con dos pozones de agua que crecían a sus pies. Sin poder entenderlo, buscó con su mirada, y sorprendido encontró los ojos que lo angustiaban, eran los ojos de una sirena que lloraba desconsoladamente, los que formaron lo que hoy conocemos como los Ojos de Mar de Llolleo.

Extracto del plano “San Antonio i San Antonio de las Bodegas” de 1875. Créditos: Biblioteca Nacional
Extracto del plano “San Antonio i San Antonio de las Bodegas” de 1875. Créditos: Biblioteca Nacional

Pero el real origen de estos míticos humedales costeros del litoral central no es clara, a pesar de que el Puerto de San Antonio trata de sostener que estas lagunas se formaron a partir de 1939, por la desviación antrópica para la construcción del Puerto, existe un mapa de 1875 que muestra la presencia de más de 10 lagunas en el sector, antes de cualquier intervención humana, evidenciando que en este sector existen condiciones ambientales naturales para la formación de cuerpos de agua. Por la riqueza de sus suelos y la generosidad de sus aguas (esteros, rio y mar) vivieron en esta zona los pueblos originarios Bato, Aconcagua y Llollewes, de quienes se han encontrado importantes muestras arqueológicas en el sector de ojos de mar y sus afluentes.

Humedales Costeros de alto valor ecosistémico

Plano del sistema ecosistémico de Ojos de Mar. Créditos: Agrupación Socioambiental Ojos de Mar. 1) Desembocadura del Río Maipo, 2) Playa de Llolleo, 3) Laguna norte y sur, 4) Dunas, 5) Lagunita de Llolleo, 6) Estero El Sauce y 7) Parque Dyr.
Plano del sistema ecosistémico de Ojos de Mar. Créditos: Agrupación Socioambiental Ojos de Mar. 1) Desembocadura del Río Maipo, 2) Playa de Llolleo, 3) Laguna norte y sur, 4) Dunas, 5) Lagunita de Llolleo, 6) Estero El Sauce y 7) Parque Dyr.

Este sistema de humedales nace desde la Desembocadura del Río Maipo -la cual es Santuario de la Naturaleza en la ribera sur, pero en la ribera norte carece de protección oficial- y se compone de dos lagunas principales: la laguna norte de agua dulce y la laguna sur de agua semisalobre. Además, se encuentra la laguna Llolleito o Tercer Ojo, la más pequeña y desconocida, pero que es un sitio primordial para las aves acuáticas, ya que cuenta con islotes donde pueden descansar y anidar ante las amenazas que pueden encontrarse en las orillas. Estas lagunas se mantienen principalmente por aportes subterráneos del estero El Sauce, aportes profundos del río Maipo y aportes de agua marina en el área sur, además de las aguas lluvias invernales.

Estas lagunas se encuentran dentro de un complejo corredor biológico: están ubicadas al poniente del Parque DyR, una frondosa plantación de pinos que recorrió todo el Litoral central para evitar el avance de las Dunas y que hoy sirve de refugio para aves nocturnas y como centro de actividades deportivas y recreativas para la comunidad sanantonina. Además, se encuentra en la ribera del estero El Sauce que desemboca en el Río Maipo y es vital para la recarga hidrológica de los Ojos de Mar y fundamental para los pescadores que practican la ancestral pesca chinchorro.

Estero El Sauce, Región de Valparaiso. Fotografía de @villedunord.ph
Estero El Sauce, Región de Valparaiso. Fotografía de @villedunord.ph

Hacia el poniente de las lagunas se encuentra un gran campo dunar que sirve como zona de nidificación para diferentes especies de aves, la que se extiende hasta la playa de Llolleo y que por años fue abandonada y rodeada de faenas portuarias haciendo casi imposible su acceso vehicular. Solo los lugareños siguieron accediendo a ella, los mismos que hoy se han levantado, unieron fuerzas y defendieron su acceso al mar y a la naturaleza, y han logrado la visualización de su hábitat a nivel nacional e internacional (COP 25).

Los Ojos de Mar no son solamente cuerpos de agua donde podemos observar a las aves. Son ecosistemas relictos del pasado, pertenecientes a una red que fluctúa entre los distintos elementos del paisaje costero y que ha estado bajo la amenaza constante de la cultura extractiva poniendo en peligro a la biodiversidad local.

Dentro del ecosistema que forma a los Ojos de Mar, se han registrado alrededor de 118 especies de aves en los distintos ambientes que caracterizan el área, representando el 23% de las aves presentes en Chile, por lo que es considerada como Área Importante para la Conservación de las Aves (AICA). En la orilla de las lagunas, es posible encontrar vegetación de pajonales, sitio predilecto para la nidificación de aves con algún grado de categoría de conservación propuesto por el Inventario Nacional de Especies, como lo son el cisne de cuello negro (Cygnus melancoryphus) y el cisne coscoroba (Coscoroba coscoroba). Además, la dinámica de cómo habitan las especies de aves es diversa: algunas son residentes o visitantes, mientras que otras son raras o muy raras de ver.

Cisne de cuello negro en Ojos de Mar. Fotografía de @netoguz
Cisne de cuello negro en Ojos de Mar. Fotografía de @netoguz

Entre las especies que podemos ver en el humedal son el Blanquillo (Podiceps occipitalis), el Picurio (Podilymbus podiceps), el Pimpollo (Rollandia rolland), el Siete Colores (Tachuris rubrigastra), el Trabajador (Phleocryptes melanops), el Trile (Agelasticus thilius), la Garza grande (Ardea alba), la Garza chica (Egretta thula), el Huairavo (Nycticorax nycticorax), la Tagua (Fulica armillata), la Tagüita (Gallinula melanops), la Tagua de Frente Roja (Fulica rufifrons), el Perrito (Himantopus mexicanus), el Pato real (Mareca sibilatrix), entre otras.

Al observar la vegetación que rodea las lagunas, podemos ver pajonales y praderas de marismas, típicas de la desembocadura de los ríos y esteros en el mar. Específicamente, se compone de las especies: Sosa (Sarcocornia neei), un arbusto nativo sin hojas, de tallos suculentos y segmentados. También podemos encontrar especies del matorral bajo como el Vautro (Baccharis vernalis) y Brea (Tessaria absinthioides), ambos arbustos nativos y siempreverdes.

En una sección de la Laguna Norte, podemos encontrar manchones de Totora (Schoenoplectus californicus), donde habitan siete colores (Tachuris rubrigastra), un ave nativa de pequeño tamaño y muy curiosa, que a pesar de encontrarse junto al camino donde pasan los camiones del puerto, ha logrado establecerse y adaptarse a las condiciones para habitar este lugar.

Siete colores en Ojos de Mar. Créditos: Paula Wolf Fotografa.
Siete colores en Ojos de Mar. Créditos: Paula Wolf Fotografa.

Cabe destacar que el 2020, después de años sin registro, nacieron cuatro pilpilenes en los Ojos de Mar, y el 2021 nacieron doce, llegando a adulto solo uno.

Pilpilén y sus polluelos en dunas de Llolleo. Fotografía de @netoguz
Pilpilén y sus polluelos en dunas de Llolleo. Fotografía de @netoguz

Los Ojos de Mar también concentran un alto valor para los pueblos originarios de la zona, lo que nos explica Sofía Lamilla, encargada de restauración ecológica de Ojos de Mar: “El paisaje litoral costero central es único en su biodiversidad. De la misma forma, la expresión cultural del pueblo costero es característica. La construcción de la identidad de las naciones se genera desde una conexión profunda con la dinámica del ecosistema. El conocimiento y cosmovisión de los pueblos que tuvieron lugar en el territorio desde épocas antiguas, nace a partir del vínculo que existe entre los elementos del paisaje. Así es como la reivindicación y conservación de la cultura de pueblos originarios, se entrelaza con la conservación de la biodiversidad al ser interdependientes. Ojos de Mar ha estado íntimamente relacionado con la historia e identidad de sus pobladores y pobladoras, desde la época precolombina como en la actualidad”.

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Aula abierta en Ojos de Mar, Créditos: Agrupación Socioambiental Ojos de Mar
Aula abierta en Ojos de Mar, Créditos: Agrupación Socioambiental Ojos de Mar

Hoy día distintas organizaciones se levantan por la conservación de la identidad cultural y la biodiversidad. La Asociación Calaucán, Llolleo Lafkenmapu, es una organización mapuche-lafkenche que se dedica a la reivindicación y revitalización de la cosmovisión lafkenche a través de la defensa del territorio Menoko humedal Ojos de Mar y playa de Llolleo.

Por su parte, la compañía de teatro La Lancha, de la localidad de Llolleo, ha logrado transmitir a los y las pobladoras de la región de Valparaíso la historia del territorio y su íntima relación con el entorno, poniendo en valor la flora y fauna local.

Vale decir que en alrededores de este importantísimo ecosistema costero habitaron las culturas precolombinas Bato y Llolleo, que residían en terrazas costeras, y posteriormente la cultura Aconcagua, por lo que se le considera un sector de valor arqueológico y etnobotánico. Existen registros del uso de flora nativa por estas culturas como alimento y ritual, como lo es el maqui, el tabaco del diablo y las especies del género Nicotiana.

Pueblos Originarios en Playa de Llolleo. Créditos: Organización sociambiental Ojos de Mar
Pueblos Originarios en Playa de Llolleo. Créditos: Agrupación sociambiental Ojos de Mar

Cabe destacar, igualmente, que en la playa de Llolleo, vecinos de la Boca del Maipo y Tejas Verdes practican la Pesca Chinchorro, única en nuestro país y que corre peligro de desaparecer debido al avance portuario. A su vez, es un sitio de estudio para profesores, escolares y científicos, zona de observación de aves, área de recreación y deporte.

“En diciembre del año 2019, más de 19.000 personas votaron a favor de preservar los humedales (97%) en la consulta del plebiscito. Lo que visibiliza la unión de la comunidad por la conservación de los Ojos de Mar”, agrega Sofía Lamilla.

Humedal Urbano sin protección

El 26 de enero del 2021 la Municipalidad de San Antonio, frente a la acción y argumentos de la comunidad, presentó una solicitud de reconocimiento de Humedal Urbano ante al Ministerio del Medio Ambiente, solicitando la declaración de 47,13 hectáreas que incluye las lagunas Ojos de Mar (laguna norte y laguna sur), la laguna Llolleito, las dunas y la playa de Llolleo.

El 8 de julio del 2021 el Ministerio del Medio Ambiente redujo la declaración a 16,5 hectáreas, reconociendo sólo las lagunas, declaratoria que debía ser publicada el 26 de julio, excluyendo las dunas y la playa de Llolleo. Frente a esto, el 22 de julio, la Ministra de Transportes y Telecomunicaciones presenta una carta al Ministerio del Medio Ambiente para que oficie al Ministerio de Vivienda y Urbanismo para solicitar la aclaración de la normativa urbanística, debido a que los Ojos de Mar se encuentran dentro del recinto portuario de la Empresa Portuaria San Antonio, por lo que finalmente el 26 de julio no es publicada la declaratoria de Ojos de Mar, sino, que el Ministerio de Medio Ambiente resuelve ampliar el plazo hasta el 26 de septiembre, con el propósito de solicitar al Ministerio de Vivienda y Urbanismo que informe sobre la aplicación de la ley 21.202.

Chuncho (Glaucidium nana) en Ojos de Mar. Créditos: @Korndrigo
Chuncho (Glaucidium nana) en Ojos de Mar. Créditos: @Korndrigo

Es así, como el 24 de septiembre del 2021 el Ministerio de Medio Ambiente rechaza la solicitud municipal de la declaración como Humedal Urbano del humedal Ojos de Mar, argumentando que los municipios no tienen competencia en propiedad de infraestructura portuaria, ya que así lo señala la Ley 19.542 que “Moderniza el Sector Portuario Estatal”.

El 9 de noviembre es presentada la reclamación de la ciudadanía ante Tribunales Ambientales, para que sea revertida la resolución del Ministerio del Medio Ambiente, y el sistema ecológico Ojos de Mar pueda ser declarado como Humedal Urbano.

El Tribunal Ambiental decretó medidas cautelares el 19 de enero del 2022, que obligan a paralizar todas las obras y faenas alrededor de las tres lagunas; prohíben que el puerto pueda realizar intervenciones en el sector; y que se debe realizar un estudio para determinar las causas y fuentes de contaminación de las aguas, entre otras medidas que solo se reducen a la protección de los cuerpos de agua, excluyendo a las dunas, playa y pajonales de la desembocadura del río Maipo. Por lo que se solicitó la revisión de las medidas por parte de la sociedad civil, para que se ampliara la protección a los hábitats que sustentan este sistema ecológico, instancia a la que se ausentó la Municipalidad de San Antonio.

“Las audiencias que se llevaron a cabo en abril, tenían por objeto discutir la medida cautelar decretada de oficio por el Tribunal Ambiental. Esta fue una solicitud que se hizo por parte de la sociedad civil, en particular, por Ojos de Mar, porque la medida de oficio que había decretado el Tribunal recaía únicamente sobre los cuerpos de agua del sistema de Lagunas de Ojos de Mar. Sin embargo, este es un humedal que, en tanto ecosistema, es mucho más complejo y no abarca únicamente los cuerpos de agua, sino también la porciones territoriales que están a su alrededor”, señala Macarena Martinic, abogada de ONG FIMA y representante legal de la organización Ojos de Mar.

En dichas instancias, se sostuvo que para proteger el Humedal Ojos de Mar, que es el objeto del juicio, era necesario ampliar esta medida cautelar a los alrededores, ya que hay amenazas sobre el humedal que están precisamente emplazadas sobre estos lugares, por ejemplo, se relevó el tema de los perros callejeros que llegan producto de la actividad portuaria y que es una de las principales amenazas para la avifauna del humedal.

Queltehues, perritos, patos jergón y patos reales en Ojos de Mar. Créditos: Lily Plaza.
Queltehues, perritos, patos jergón y patos reales en Ojos de Mar. Créditos: Lily Plaza.

“La audiencia que se efectuará el 19 de julio tiene por objeto adentrarse en el fondo de las reclamaciones, que tiene que ver con el rechazo de la solicitud de reconocimiento de Ojos de Mar como humedal urbano. Esperamos que el Tribunal pueda conocer y escuchar atentamente los alegatos que tiene esta parte, para efectos de poder revertir la decisión del Ministerio del Medio Ambiente que no reconoce al sistema de ojos de mar como un humedal urbano y pueda ser revertida esa decisión“, indica Macarena Martinic.

Las Amenazas

Actualmente el Puerto de San Antonio funciona entre los Ojos de Mar con un flujo de aproximadamente 7.000 camiones diarios, los que con la ejecución del puerto exterior aumentaría significativamente a 20.000 camiones diarios. Gran extensión de estacionamientos de los camiones portuarios se encuentran en torno a los Humedales, que lo contaminan acústica y lumínicamente día y noche, afectando los hábitos conductuales de las aves que habitan en el lugar.

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Nuco frente a la contaminación lumínica del Puerto. Fotografía de @korndrigo
Nuco frente a la contaminación lumínica del Puerto. Fotografía de @korndrigo

«Muchos proyectos avasalladores se han expandido a lo largo del país con la falsa promesa del trabajo o del progreso, pero a costa del sacrificio y la afectactación de la calidad de vida de sus habitantes. Mientras la empresa portuaria celebra día a día el aumento de transferencia de carga, la comunidad que si habita el territorio recibe todos los daños colaterales y contaminación que genera vivir con un puerto al lado. Es así como las calles se están transformando en autopistas, el barrio en un aparcadero ilegal con su vertedero propio, la ciudad en una zona industrial exponiendo el agua y aire a la contaminación constante», expresa Valentina Riquelme, concejala de San Antonio y presidenta de la Comisión de Medio Ambiente del Concejo.

Además, este sistema ecológico se enfrenta a las extensiones de neumáticos que se emplazan en diferentes puntos de Ojos de Mar y diferentes externalidades negativas que se suman a la incesante contaminación acústica que genera el Puerto a gran parte de la comunidad sanantonina, que en su diario vivir tiene vista privilegiada a operaciones de las grúas y los containers, y que al caerse, provocan un estruendo que se siente a lo largo de la ciudad.

Garzas en Lagunita de Llolleo y al fondo los camiones del Puerto, fotografía de Alex Rodriguez
Garzas en Lagunita de Llolleo y al fondo los camiones del Puerto, fotografía de Alex Rodriguez

«En San Antonio hay vida, cultura, patrimonio, educación y comunidad. En ese sentido, decidimos cubrir cada espacio necesario para defender nuestro territorio, y donde se pueda evitando también que un municipio sea relacionador público de quien ha sido un mal vecino durante año. La alerta ante la necesidad de proteger el humedal Ojos de Mar, playa de Llolleo, río Maipo y estero el Sauce nace desde una comunidad consciente a la cual se le ha sumado la opinión experta (como por ejemplo el último estudio realizado por la U de Chile). El Estado debe hacer cumplir la ley 21.202, la cual fue legislada justamente para evitar que los intereses económicos estén por sobre la calidad de vida de todo un territorio,” agrega Valentina Riquelme.

La Empresa Portuaria San Antonio (EPSA) el 30 de abril del 2020 ingresó el proyecto “Puerto Exterior de San Antonio” a través de un Estudio de Impacto Ambiental al SEA, con una inversión aproximada de 3.5 millones de dólares. Este proyecto busca aumentar la capacidad de transferencia de carga de la zona central del país, para acrecentar el comercio exterior de Chile. Pero la expansión del puerto se realizaría justamente donde se encuentran ubicados los Ojos de Mar, las dunas, la playa de Llolleo, estero el Sauce, parque DyR y la desembocadura del Maipo.

Perro en la laguna. Créditos: Agrupación Ojos de Mar
Perro en la laguna. Créditos: Agrupación Ojos de Mar

La intervención del humedal planificada consiste en dragarlo para luego cementarlo. Claramente esto significa destruir el humedal, el que ya se encuentra altamente intervenido por la canalización e instalación de un enorme estacionamiento de camiones, que impacta acústica y lumínicamente de forma significativa a las especies que habitan el lugar.

Existen intereses nacionales e internacionales por desarrollar este tipo de proyectos, sacrificando el territorio en búsqueda de ganancias económicas para inversores, un ejemplo de ello es su vinculación con las Iniciativas de Infraestructura de Integración Regional Sudamericana (IIRSA) cuyo enfoque consiste en continuar con la explotación de los recursos naturales de Latinoamérica lo que beneficiaría económicamente a países como China o EE.UU a costa del sacrificio medioambiental continental. Por lo que no es casualidad que el gerente general de EPSA sea Luis Knaak, el que también fuese gerente general de Alto Maipo, pareciendo que la intervención del Río Maipo estuviese fríamente calculada.

Importante señalar que hasta el año 2014, por una modificación del PRC del año 2006, la zona que EPSA pretende su proyecto estaba categorizada como zona especial de protección de las Lagunas de Llolleo, “esta zona corresponde a la protección ambiental del sistema de lagunas costeras denominados Ojos de mar de Llolleo, las que constituyen un ecosistema de valor ambiental”, y mantiene una protección de 30 metros de ancho a su alrededor; todo esto cambió, misteriosa y  abruptamente por un acuerdo de modificación de un seccional del plan regulador, la votación del concejo municipal de esa ocasión, está en revisión en Contraloría.

Playa de Llolleo, créditos @ojosdemar.cl
Playa de Llolleo. Créditos: Agrupación Ojos de Mar

“¿Quién habla del puerto actual, del número uno de Chile, que tiene a la ciudad de San Antonio convertida en su patio trasero? Muchos políticos y personeros de gobierno hablando del futuro puerto exterior, de un proyecto que demorará más de 10 años en construirse y que no tiene aún resolución ambiental, y que no la va a obtener si sigue proyectándose sobre la Playa de Llolleo y cercando los Ojos de mar por trenes, carreteras, explanadas de contenedores y molos de 1,5 km. ¿Quién se ocupa del puerto actual, su funcionamiento, sus externalidades en perjuicio de la calidad de vida de los Sanantoninos? Vemos a los gerentes solo preocupados de maquetas y presentaciones de un puerto imaginario, como la película  “No mires hacia arriba”, pero esta vez para que no mires tu presente, te hemos quitado tus espacios, tus calles invadidas por camiones, tus poblaciones se convirtieron en oficinas, en talleres, en aparcaderos ilegales. El fundo el Sauce, los bosques nativos y quebradas en depósitos extra portuarios, la playa Montemar, las dunas (con el estacionamiento de camiones), las poblaciones y las casas patrimoniales fueron destruídas para dar espacio a mas puerto. Y ¿qué tenemos a cambio? Les digo un poco, contaminación acústica y lumínica, vibraciones, carreteras en medio de la ciudad, altos índices de contaminación del aire, 3.500 camiones diarios en la ciudad. Baja calidad de vida, falta de viviendas, alta tasa de suicidios, alta tasa accidentes automovilísticos con camiones involucrados. Cero parques, cero estadios, cero cines, cero CFT, menos soñar una universidad. Miles de neumáticos y basura industrial por toda la ciudad en esteros y sitios ribereños. Pasaríamos a ser también el patio trasero de un mega puerto…  Una ciudad de la costa sin acceso al mar…», expresa Liliana Cancino, integrante de Ojos de Mar y vecina de Llolleo.  

Playeros sobre la Playa de Llolleo. Créditos: Agrupación Ojos de Mar
Playeros sobre la Playa de Llolleo. Créditos: Agrupación Ojos de Mar

El conflicto de la comunidad de San Antonio se debe, según la agrupación, a la ambición portuaria que crece cada día sobre todo el territorio. Con ello, se le niega a sus habitantes el acceso al mar y al paisaje, y se destruye la desembocadura del río Maipo, sus humedales, lagunas costeras, el estero el Sauce y la última playa que tiene el sector, la playa de Llolleo. Esto sin mencionar la destrucción de formas de vida, pesca artesanal y culturas ancestrales, negando la existencia de hallazgos arqueológicos, destruyendo barrios completos con paso de líneas de trenes y camiones por el centro del balneario de Llolleo. Esto, asimismo, según señalan sus habitantes, será más grave al medir la polución ambiental, extracción de áridos, explotación de canteras, contaminación de aguas, por ruidos y lumínica.

“Este modelo económico donde se arrasa con el medio ambiente y comunidades completas no puede seguir siendo legítimo.  La crisis social es también una crisis ambiental y del modelo extractivo sin respeto al ser humano y su entorno. Mantengo la fe en la Ley de Humedales 21.202 y por firmé para poder ser representada en el juicio del 19 de julio”, finaliza Liliana Cancino.

1 Comentario

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  1. María Soledad Schaaf Maldonado

    Yo firmé la demanda, ya que la Ley se debe respetar y los humedales Ojos de Mar, sus dunales y playa Llolleo deben seguir siendo de los habitantes, ya que hacen cientos de años ha sido punto de encuentros de familias y lugar turístico importante.

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