En abril de este año, los habitantes de Bahía Inglesa se sorprendieron con un fenómeno poco usual para la zona. Era de noche y las olas brillaban en la oscuridad cuando caían, y el mar también se iluminaba cuando chocaba con las piedras. ¿La razón? En ese día visitó la costa de este lugar una especie de dinoflagelado que exhibe su bioluminiscencia cuando es alterada: la noctiluca (Noctiluca scintillans).

Es poco común que las conocidas como “fantamas”, “fuegos” o “chispas” del mar se presenten en Bahía Inglesa porque su presencia es más recurrente en lugares con agua más cálida como Uruguay, Florida o Tasmania. En los países tropicales se ven más entre marzo y abril, específicamente en zonas pocos profundas de la plataforma continental. Además, suelen estar en lugares donde haya grandes cantidades de su alimento: huevos, larvas, feca de crustáceos y otros organismos zoo planctónicos, como el fitoplancton.

©Doricono
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Estos organismos fluorescentes que habitan en el mar son los que se retrataron en la película “Una aventura extraordinaria” (1:49). Hay una escena en la que el protagonista está sorprendido cuando en medio del océano toca el agua y, al hacerlo, se ilumina el mar. El acto siguiente es una ballena saltando, resplandecida por el agua que cae de ella cuando sale del agua. Lo que hace que este animal se ilumine son las noctilucas.

https://www.youtube.com/watch?v=vldwXLuZLtM

¿Por qué se iluminan?

Lo hacen cuando se alteran. La luz se produce en la parte gelatinosa de la célula y “está apagada” cuando está en calma. Es por esto que, cuando se toca, choca con las rocas o pasa cualquier cosa que las haga salir de su normalidad, terminan mostrando su luz fluorescente. Existen también otras teorías que dicen que a veces se iluminan como un mecanismo de defensa para atraer a los cazadores de sus depredadores cuando éstos quieren atacar.

©Hans Hillewaert
©Hans Hillewaert

El problema es que, aunque es atractivo visualmente, no siempre se relaciona su presencia con algo positivo. Cuando se acumulan muchas noctilucas, pueden generar marea roja. Esto pasa en zonas donde no hay tantas corrientes y se concentran muchos nutrientes, como sucedió en España este año. Además una acumulación muy alta de noctilucas puede ser tóxica para algunos peces porque se disminuye el oxígeno y se acumula el amonio presente en el ambiente. Sin embargo, no presenta ningún daño para las personas.

Por otro lado, en Australia científicos dicen que también es un problema que las noctilucas aparezcan en lugares con aguas frías porque puede ser un signo del cambio climático.  Si bien no es raro que esto suceda, es poco común.

©Bruce Anderson
©Bruce Anderson

En Chile no estamos exentos de este espectáculo. Las noctilucas han encontrado hogar en algunos lugares de la Región de Aysén. Uno de estos sectores es Playa Bonita, conocida como el “rincón caribeño de la Patagonia”, a 15 minutos de Puerto Gala, en la Región de Aysén. Otro lugar en el que se pueden apreciar en nuestro país, según un informe desarrollado en 2004 sobre la misma región, es en Puerto Aguirre.

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