Putaendo es un conjunto de tesoros poco explorados; un lugar especial del cual todavía se sigue investigando y que se han hecho grandes avances en los últimos años. Está ubicado en la Región de Valparaíso, en pleno Chile Central, una zona que, en general, presenta un problema: pese a su gran biodiversidad y alto niveles de endemismo, se ve amenazada por distintas actividades desarrolladas por el hombre.

Cordillera de Putaendo @Hans Hernández
Cordillera de Putaendo @Hans Fernández

Así lo explica a Ladera Sur Arón Cádiz-Véliz, biólogo y curador del herbario del Jardín Botánico Nacional, quien se dedica desde 2015 a estudiar la flora de la cuenca del valle de Putaendo. Una tarea que se ha enfocado en el estudio, educación y conservación del patrimonio de este lugar, expuesto a amenazas relacionadas con la megasequía y la minería.

El valle de Putaendo se puede describir como una cuenca de orientación norte-sur, que está flanqueda por un sistema de cordones montañosos de más de dos mil metros por el oeste, y la Cordillera de los Andes con más de cuatrol mil metros al este, con un clima que se ha catalogado como semi-árido de transición entre el desértico y mediterráneo.

“Estas características geográficas y climáticas determinan una particular vegetación, donde se solapan elementos florísticos que son propios del árido desierto de Atacama y los elementos mediterráneos típicos del bosque y matorral esclerófilo y de los bosques templados”, explica Cádiz-Véliz.

Avellanita bustillosii (Euphorbiaceae) @Arón Cádiz-Véliz
Avellanita bustillosii (Euphorbiaceae) @Arón Cádiz-Véliz

De esta forma, el profesional explica que las exploraciones e investigaciones sobre la flora desarrolladas en esta cuenca han logrado detectar un nivel de endemismo que sobrepasa el 40%. “Esta zona consta de atributos de flora que justifican plenamente declarar el área como “Sitio prioritario para la conservación de la biodiversidad”. Un ejemplo es que, en la zona baja del valle, Cádiz-Véliz realizó una expedición a la quebrada Granallas y Herrera en 2016, encontrando dos poblaciones de Avellanita bustillosii, un arbusto endémico y monotípico de Chile central que se encuentra en peligro crítico de extinción y que se creía extinto hace más de 100 años para la Región de Valparaíso.

Sin embargo, agrega que “la zona cordillerana se mantiene relativamente desconocida, pues la cordillera de Putaendo corresponde a los últimos Andes inexplorados por la ciencia y no explotados por la gran minería de la zona centro norte de Chile”. 

Expediciones y el valor de la zona cordillerana de Putaendo

Mauricio Quiroz, encargado de la Oficina Comunal de Sequía y Recursos Hídricos de la Municipalidad de Putaendo, explica que en 2015 “un significativo número de habitantes de Putaendo, organizaciones sociales y la Municipalidad, iniciaron un proceso de puesta en valor del patrimonio cultural y natural de la zona denominada Altos de Putaendo, una zona cordillerana de la comuna con una superficie superior a las 90 mil hectáreas”.

@Hans Hernández
@Hans Fernández

Esta zona andina que se está dando a conocer es un territorio formado por las cuencas de los ríos Chilón, Videla, Tambillos, Chalaco, Rocín e Hidalgo, cuyos cauces se unen al río Putaendo. Un lugar que, además, se mantuvo prácticamente inexplorado hasta hace algunas décadas. Es por esto que, la municipalidad organizó tres expediciones científicas, que abarcaron tanto esta área como las zonas más altas de la cordillera. Según explica Quiroz, esto se hizo porque se necesitaba “conocer con urgencia, en mayor detalle, los recursos medioambientales de nuestra cordillera para iniciar la tarea de construcción de una línea base de flora y fauna”.

Entre los resultados encontrados, Cádiz-Véliz detalla que “la suma de los hallazgos de todas las expediciones botánicas han permitido encontrar 270 especies de plantas en las cuencas de los ríos Rocín, Hidalgo, Chalaco y sus tributarios, donde destaca el hallazgo de 32 especies que no estaban descritas para la Región de Valparaíso. Una especie es primera cita para Chile y once especies son nuevos límites norte y sur de distribución”.

Eriosyce coimasensis (Cactaceae)/ Quisquito rosado de Las Coimas/ @Arón Cádiz-Véliz
Eriosyce coimasensis (Cactaceae)/ Quisquito rosado de Las Coimas/ @Arón Cádiz-Véliz

Junto a esto, Bárbara Palma, Ingeniera Civil Ambiental, explica que sobre la fauna, sólo se ha explorado oficialmente el sector de “Las Tejas”, en el que se han encontrado al menos 77 especies, incluyendo mamíferos, aves, reptiles y anfibios, con un nivel de endemismo que alcanza el 20%: “Del total de las especies, 22 se encuentran en alguna categoría de amenaza”. Entre estas, puntualiza, están el puma: Puma (Puma concolor), Gato Colocolo (Leopardus colocolo), Cóndor (Vultur gryphus), Pato cortacorrientes (Merganetta armata), Vizcacha (Lagidium viscacia), Guanaco (Lama guanicoe), Iguana Chilena (Callopistes maculatus), Lagartija parda (Liolaemus belli).

A estas investigaciones se suma también una importante arista geográfica. De hecho, la presencia de glaciares de roca en la cordillera de Putaendo fue uno de los motores para realizar las expediciones. “Nos motivó generar registros fotográficos y audiovisuales de los glaciares de roca, que hasta esos momentos solo eran una referencia bibliográfica. No teníamos ninguna imagen de ellos y sentimos la necesidad de conocerlos porque desde hace una década que estamos sufriendo la sequía y son justamente estos glaciares los que han sustentado el cauce del río de Putaendo”, explica Quiroz.

Glaciar de Roca @Hans Hernández
Glaciar de Roca @Hans Fernández

En este sentido, Hans Fernández, geógrafo que ha estudiado los glaciares de roca en el sector y acompañó las expediciones, explica que antes de 2015 no se sabía desde donde surgía el agua del cauce del río Putaendo: “Si no hay nieve en la cordillera, si esta cuenca no tiene glaciares blancos, la pregunta es, ¿de dónde viene el agua? Entonces ahí me tocó investigar y me di cuenta de que en esta cuenca no se sabía al año 2015 el origen del agua (…) Entonces nos pusimos a mirar la cuenca, por imágenes satelitales y encontramos al menos 130 glaciares de roca”.

Pero, ¿qué son los glaciares de roca? Fernández explica que son “la expresión del paisaje de alta montaña de un suelo congelado. Con alto contenido de hielo, hipotéticamente”. En este sentido explica que se puede aplicar el concepto de permafrost, que se suele asociar al ártico, pero que también está en las altas montañas. “El permafrost se define como un suelo que está a 0º o menos grados por al menos dos años”.

Glaciar de Roca @Hans Hernández
Glaciar de Roca @Hans Fernández

«Encontramos estos glaciares de roca y hoy en día en Chile lo que sabemos de ellos es muy poco porque básicamente no hay estudios públicos. Existe en ellos un alto contenido de hielo, hipotéticamente, pero aún falta corroborar eso con datos. Hay algunos estudios que indican que el contenido de hielo puede ser de un 50% a un 90%, lo que es mucho. Pero también hay otros que dicen que no tienen nada de hielo, que podría ser un 10%. Entonces ahí estamos en una incertidumbre. Putaendo se describe como un área clave de investigación en este sentido”, explica Fernández.

En una de las expediciones realizadas a una zona llamada Estero el Chilón, a cerca de 4.000 msnm, entre la frontera con la Región de Coquimbo y Argentina, luego de un recorrido de días a caballo, Fernández cuenta que encontraron, en terreno, cuatro glaciares de roca: “Notamos que de estos glaciares salía agua. Ahí hubo evidencia con la municipalidad y después pudimos desarrollar charlas y exposiciones para la comunidad. Luego, en una tercera expedición fuimos al sector de las Launas y también los vimos. Detectamos también una asociación: glaciar de cabecera, seguido de una laguna y un humedal. O al revés. Entonces, como geógrafo entro en una pregunta. ¿Son estos glaciares de roca, además de la expresión del permafrost, los remanentes de antiguos glaciares blancos? Hoy esa pregunta no tiene respuesta en Chile Central”.

Bofedal cabecera del estero Chilón @Arón Cádiz-Véliz
Bofedal cabecera del estero Chilón @Arón Cádiz-Véliz

Estas expediciones, detalla Quiroz, han permitido obtener información valiosa de la zona cordillerana de Putaendo, como por ejemplo la presencia de 66 humedales altoandinos: “Nuestra cordillera, en consecuencia, es un gran reservorio de pisos vegetacionales únicos en el mundo, que se deben defender y preservar para la investigación científica y el disfrute de actuales y futuras generaciones. Adicionalmente, los Altos de Putaendo contienen un patrimonio cultural significativo y relevante”.

Esto último, explica, porque a los sitios arqueológicos prehispánicos hay que sumar el camino del inca y las rutas del ejército de Los Andes. “De las 6 rutas del Ejército la que cruzó por Putaendo es la más importante. Por acá paso el grueso del ejército comandado por los generales José de San Marín y Bernardo O’Higgins, que luego combatirá en Chacabuco y Maipú, consolidando la gesta libertadora”, finaliza Quiroz.

El camino por alguna figura de protección

Si hay algo en lo que todos los entrevistados coinciden es que la cordillera de Putaendo tiene un valor ecosistémico y científico que vale la pone proteger, y que actualmente se encuentra amenazado.

Desde 2019 que la comuna de Putaendo está bajo un Decreto de Escasez Hídrica y, según explica Mauricio Quiroz, la megasequía y la crisis climática son una de las grandes afectaciones de la zona. A esto agrega que las expediciones realizadas se han hecho con un fin de la conservación del lugar, lo que también implica las amenazas antrópicas: “Han logrado generar una base de información fundamental para una eventual declaratoria de Santuario de la Naturaleza u otra forma jurídica permita proteger estos sitios del avance de la gran minería”.

Ruta expediciones / Cortesía Hans Hernández
Ruta expediciones / Cortesía Hans Fernández

En este sentido, uno de los grandes proyectos mineros que ha sido cuestionado por científicos y habitantes del lugar es Vizcachitas, desarrollado por la Compañía Minera Vizcachitas Holding, ubicado a 1950 msnm a 30 kilómetros de la ciudad de Putaendo.

Recientemente, el proyecto hizo noticia tras la aprobación, en plena pandemia, por parte del Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA) de la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) para la realización de los “Sondajes Mineros de Prefactibilidad de Las Tejas”. Según la descripción del proyecto en la página web del SEIA, se tiene prevista la ejecución de hasta 350 perforaciones, con un largo promedio de 750 metros, en un periodo de cuatro años, como parte de los estudios geológicos del proyecto y para “obtener información requerida para confeccionar el modelo geológico de un posible yacimiento de cobre”. A esto, agregan, “que las plataformas de sondajes se realizarán en áreas seleccionadas por su baja o nula densidad vegetacional, aprovechando huellas preexistentes y plataformas ya intervenidas, cuando sea posible, principalmente en sectores de ladera de cerro rocosa”.

Eriosyce aurata (Cactaceae) Sandillón ©Arón Cádiz-Véliz
Eriosyce aurata (Cactaceae) Sandillón ©Arón Cádiz-Véliz

Sin embargo, además de la aprobación, existe un punto que inquietó a los habitantes de Putaendo, ya que  dentro del mismo documento se puntualiza que  se rechazaron solicitudes de un proceso de participación ciudadana de acuerdo a la ley, específicamente “conforme a lo previsto en el artículo 30 bis de la Ley N° 19.300, sobre Bases Generales del Medio Ambiente”. En otras palabras, porque el proyecto no tendría “cargas ambientales para las comunidades próximas”, lo que no requeriría un proceso de participación ciudadana.

Esta decisión llamó la atención de la ciudadanía y ha sido fuertemente cuestionada, según explica Cádiz-Véliz, porque “se rechazó la solicitud de participación ciudadana presentada por más de dos mil personas y organizaciones. Y porque cuatro de los organismos evaluadores presentaron observaciones al proyecto que nunca fueron resueltas por el titular”.

Porlieria chilensis (Zygophyllaceae) Guayacán (Flor) @Arón Cádiz
Porlieria chilensis (Zygophyllaceae) Guayacán (Flor) @Arón Cádiz

En este sentido, se ha cuestionado también que el informe se aprobó pese a las omisiones del informe de la DIA, especificadas por el Servicio Agrícola Ganadero (SAG) y la Dirección General de Aguas (DGA), que “indican que este proyecto afectará el suelo con el aumento de procesos erosivos producto de la actividad minera; la flora y fauna, por la realización de corta o extracción de material”, agregando que afectaría la cantidad y calidad de aguas del río Rocín.

Además, según explica Rodrigo Guerrero, antropólogo con magíster en Geografía, miembro de la Corporación CIEM Aconcagua, “el desarrollo de sondajes mineros y de proyectos a `rajo abierto`, como se plantea Vizcachitas, implican una amenaza para las fuentes de aguas, pero también para el paisaje de alta montaña, uno de los últimos escenarios realmente prístinos de la Región de Valparaíso y de todo el valle central. Así, se perjudicará directamente el ejercicio de la ganadería trashumante y la vida de la flora y la fauna que habita este territorio”.

Esta compañía minera, además, en 2018 ya había sido criticada luego de que se haya constatado la ejecución de 80 sondajes realizados sin autorización ambiental y afectando hectáreas de hábitat de flora y fauna nativa. En esa ocasión la Superintendencia del Medio Ambiente los sancionó con una falta considerada como gravísima.

Laguna grande de Las Launas, canecera río Hidalgo @Arón Cádiz-Véliz
Laguna grande de Las Launas, canecera río Hidalgo @Arón Cádiz-Véliz

Desde la comunidad local, apoyada por científicos y la municipalidad, se busca seguir levantando información para proteger la biodiversidad y el valor de la zona para poder buscar alguna figura de protección frente a inminentes proyectos de minería. “Hemos conformado un equipo técnico y esperamos realizar nuevas expediciones científicas para recopilar más antecedentes de la biodiversidad de la zona. La declaración de Santuario de la Naturaleza es un proceso largo y complejo, que requiere del compromiso de la comunidad, partes interesadas y organismos del Estado. En este caso,  la comunidad y el Municipio son actores claves para concretar cualquier iniciativa en pos de la conservación, quienes ya han manifestado su interés de trabajar en conjunto”, puntualiza Cádiz-Véliz.

Eriosyce aurata (Cactaceae) Sandillón @Arón Cádiz
Eriosyce aurata (Cactaceae) Sandillón @Arón Cádiz

Ante esta posibilidad, desde la Municipalidad, Quiroz comenta que las 90 mil hectáreas de cordillera de Putaendo tiene dos dueños: la ganadera Tongoy y la Comunidad de la Serranía La Victoria de Piguchen. Con estos últimos se ha trabajado en la perspectiva de un futuro Santuario de la Naturaleza: “Los socios ya acordaron destinar un significativo número de hectáreas (1.200 aproximadamente) para consolidar el área protegida. Estamos analizando cuál es el mejor instrumento jurídico. Lo importante es que hay mérito suficiente para una declaratoria, disponibilidad de los dueños del predio y el compromiso del municipio, organizaciones y profesionales para lograr este propósito. Estoy seguro que este es un primer paso para proteger nuestra biodiversidad, garantizar el acceso a la montaña y heredar a futuras generaciones de putaendinos ecosistemas únicos en el planeta”.

Los corrales de Chalaco: un caso exitoso

La comunidad de Putaendo ya desarrolló en el pasado una lucha para proteger el patrimonio de su zona y lo logró. Esto porque en 2018 se declaró a los Corrales de Chalaco como Monumento Histórico.

“Se trató de un proceso iniciado por la propia comunidad de Putaendo que, ante su inminente destrucción para utilizar los materiales de la zona para la construcción del embalse Chacrillas, se movilizó en favor de su conservación. Así nacieron el año 2013 las “choqueradas culturales”, hito artístico-cultural local de celebración que buscaba conmemorar la identidad rural de la comuna y poner en evidencia la vigencia de estos corrales”, comenta Rodrigo Guerrero, antropólogo de la Corporación CIEM Aconcagua, quien formó parte del equipo para la postulación de los Corrales de Chalaco como monumento histórico.

©Jorge Razeto
©Jorge Razeto

De esta forma, comenta el profesional, gracias al apoyo de la municipacilidad y la Corporación CIEM Aconcagua, y al “fuerte sentido de indentidad de la comuna, ligado al conocimiento de su historia y a los estrechos vínculos entre comunidades, se permitió la declaración de este importante patrimonio ganadero”.

Guerrero explica que esta declaración fue un “hito nacional de valoración de la tradición y del patrimonio ganadero de nuestro país”. A esto suma que cobró mucha importancia la movilización de la comunidad putaendina para promover su valoración. “Teniendo estos elementos en cuenta, la principal importancia de los Corrales del Chalaco es, dada la vigencia de su rol para la ganadería de alta montaña, su ubicación estratégica respecto de la cordillera. Los corrales de pirca son la puerta de entrada y salida de la cordillera para los arrieros que en su transhumancia recorren y habitan las cumbres y valles altoandinos”, complementa Guerrero.

@Guillermo Sapaj
@Guillermo Sapaj

En este sentido, este puede servir como un ejemplo para la misión de la protección de las montañas de la cordillera de Putaendo. Este caso en particular se relaciona con los arrieros como una expresión histórica de quiénes han habitado y convivido con las cordilleras, conociéndolas mejor que nadie hasta el día de hoy, según comenta Guerrero, quien agrega que “se trata de tradiciones culturales que expresan modos de habitar montañana que no podemos dejar de conocer y valorar”.

Por lo tanto, es un buen punto de inicio para la valoración de un territorio que cada vez se está conociendo más. “El desarrollo contemporáneo de estudios sobre glaciares de roca, de botánica y humedales altoandinos, continúan refrendando la importancia de este territorio, que se evidencia como un patrimonio no solo cultural, si no que natural”, finaliza Guerrero.

[Concurso] Certamen Internacional de Arte de Putaendo: Mágica Cordillera Viva

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Con el apoyo y colaboración de más de 70 universidades, instituciones, fundaciones, corporaciones, emprendimientos y connotadas personalidades del arte, la ciencia, investigación y defensa ambiental, la agrupación ciudadana “Vecinxs en Movimiento, Por El Valle de Putaendo”, convocan a niñas, niños y adultos, a participar de un certamen internacional de arte solidario, que tiene como objetivo plasmar a través del dibujo y la pintura las maravillas naturales de la Cordillera de Putaendo.

Junto a las bases, se ha editado un catálogo del ecosistema en cuestión con su flora y fauna, donde se podrán conocer estos impresionantes lugares y habitantes, para inspirar a los participantes.

Tal como en la naturaleza, el certamen no busca competir, sino colaborar y expresar, por ello junto a la exposición virtual, en plataformas de Facebook e Instagram y las dos muestras presenciales a programar cuando pase la crisis sanitaria, se entregarán estímulos a 10 menciones destacadas en las cuatro categorías, más una galería de maestros, para artistas profesionales que deseen exponer solidariamente.

El jurado estará compuesto por: José Perez de Arce, investigador etnográfico ilustrador, musicólogo, museógrafo y guitarronero; José García Chibbaro, pintor, escultor, músico; Soledad Narea Veas, directora campus San Felipe de la Universidad de Valparaíso, Tomás Ives diseñador, ilustrador; Javiera Constanzo, veterinaria ilustradora; Paz Castaneda, artista, docente Escuela Bellas Artes Viña del Mar Ilustradora; Jorge Varela, biólogo marino ilustrador, diseñador; Mauricio Gabella, diseñador, comunicador visual,

Consultas redes sociales de Facebook e Instagram de “Vecinxs en Movimiento Por El Valle De Putaendo” y a los mails vecinxsenmovimientoputaendo@gmail.com ; putaendomagicacordillera@gmail.com

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