Actualmente Jane Goodall viaja 300 días al año para generar conciencia sobre la importancia que tienen las acciones que cada persona realiza, motivando a grandes y chicos a pensar globalmente y actuar localmente. Sin embargo, su historia comenzó mucho antes.

La joven Jane Goodall con la cría de chimpancé Flint en el Centro de Investigación Gombe Stream en Tanzania. Crédito The Jane Goodall Institute/Chase Pickering
La joven Jane Goodall con la cría de chimpancé Flint en el Centro de Investigación Gombe Stream en Tanzania. Crédito The Jane Goodall Institute/Chase Pickering

Con tan solo 26 años, una época en la que no era común que las mujeres hicieran ciencia, Jane Goodall emprendió un viaje a África donde conoció a Louis Leakey, un antropólogo que había obtenido una beca para estudiar a los chimpancés en la naturaleza. Se creía que este estudio revelaría algunos descubrimientos sobre el comportamiento de estos primates y su similitud con la especie humana. Sin embargo, la participación de Goodall en esta investigación terminó redefiniendo el concepto de ser humano que se tenía hasta la fecha.

En sus primeros días en Gombe, Jane Goodall pasó muchas horas sentada en una cumbre alta con binoculares o un telescopio, buscando chimpancés en el bosque. Crédito The Jane Goodall Institute/Jane Goodall
En sus primeros días en Gombe, Jane Goodall pasó muchas horas sentada en una cumbre alta con binoculares o un telescopio, buscando chimpancés en el bosque. Crédito The Jane Goodall Institute/Jane Goodall

Leakey escogió a Jane Goodall para realizar este trabajo por dos grandes razones. La primera es que él creía que las mujeres podían ser mejores observadoras, logrando interpretar con una visión distinta el trabajo de campo que se realizaba. Y la segunda es que ella no tenía mayores estudios ni conocimientos científicos, por lo que su mirada a la hora de iniciar los estudios en Gombe no tenía mayores influencias, esto le permitió observar sin sesgos académicos.

Jane Goodall con macho alfa Figan en el Parque Nacional Gombe en Tanzania. Crédito The Jane Goodall Institute/Derek Bryceson
Jane Goodall con macho alfa Figan en el Parque Nacional Gombe en Tanzania. Crédito The Jane Goodall Institute/Derek Bryceson

Al inicio recorrió el Parque Nacional de Gombe escalando las grandes montañas que lo componen y reconociendo todos los lugares de la selva para descubrir, desde las lejanías dónde estaban los chimpancés. Cuando los encontraba, intentaba acercarse, pero ellos se alejaban.

Jane Goodall observando las copas de los árboles para buscar chimpancés en el Parque Nacional de Gombe el 14 de julio de 2010, el 50 aniversario de su llegada a Gombe. Crédito The Jane Goodall Institute/Chase Pickering
Jane Goodall observando las copas de los árboles para buscar chimpancés en el Parque Nacional de Gombe el 14 de julio de 2010, el 50 aniversario de su llegada a Gombe. Crédito The Jane Goodall Institute/Chase Pickering

Pese al distanciamiento físico, Jane Goodall logró identificar uno de los descubrimientos científicos más grandes e importantes del siglo XX: los chimpancés, al igual que los seres humanos, fabricaban y utilizaban herramientas. Tras ese gran hallazgo, se obtuvo el financiamiento para continuar la investigación de campo sobre animales silvestres, la misma que hasta hoy se convierte en la más larga de la historia.

Con el paso del tiempo, David Greybeard, el líder del grupo de chimpancés, permitió que Goodall se acercara, iniciando así una nueva etapa de los estudios de estos primates. Una que permitía observarlos de forma mucho más cercana.

David Greybeard, el primer chimpancé en perder el miedo a la joven investigadora Jane Goodall. Crédito The Jane Goodall Institute/Hugo van Lawick
David Greybeard, el primer chimpancé en perder el miedo a la joven investigadora Jane Goodall. Crédito The Jane Goodall Institute/Hugo van Lawick

Jane Goodall comenzó a hacer descubrimientos extraordinarios. Se dio cuenta que cada individuo del grupo tenía personalidad, por lo que determinó que debían recibir su propio nombre, pues al igual que los humanos eran capaces de razonar, sentir alegría, tristeza y celos.

Jane Goodall junto a una cascada en el Parque Nacional Gombe, Tanzania. Crédito The Jane Goodall Institute/Bill Wallauer
Jane Goodall junto a una cascada en el Parque Nacional Gombe, Tanzania. Crédito The Jane Goodall Institute/Bill Wallauer

Con el paso del tiempo, y con el objetivo de seguir investigando a los chimpancés, la científica consiguió nuevamente financiamiento para construir una estación de investigación científica en Gombe. Los estudios que inició Jane Goodall en ese entonces continúan hasta la actualidad y han albergado a diversos profesionales y estudiantes que investigan a los chimpancés y a otros animales que habitan en ese Parque Nacional.

La importancia de la educación ambiental

A lo largo de los años, Jane Goodall sintió que aún podía hacer las cosas diferente. Es por eso que, gracias a su apoyo, en 1991, en Tanzania, se formaron los primeros grupos Roots & Shoots. Su mirada innovadora sobre cómo los problemas del entorno afectan a las comunidades, fue la clave para iniciar este programa que actualmente tiene un alcance mundial.

Jane Goodall realizando charla para Google. Crédito The Jane Goodall Institute Chile/Moris Muñoz
Jane Goodall realizando charla para Google. Crédito The Jane Goodall Institute Chile/Moris Muñoz

Con esta acción comenzó su programa educativo, medioambiental y humanitario que hoy tiene más de 30 años e invita a las personas a pensar global, pero actuar local. Desde entonces, Jane Goodall ha resaltado la importancia que tiene la educación ambiental para cuidar el ambiente y el entorno.

En Chile, este programa educativo ha impactado a lo largo de 10 años en miles de personas, quienes año a año han generado proyectos para resolver o disminuir problemáticas de su entorno.

La cultura pop para concientizar

A lo largo de sus 90 años Jane Goodall se ha transformado en una figura de admiración para diversas generaciones y su historia ha sido capturada a través de diversos íconos de la cultura pop.

En 2022, en conmemoración al Día Internacional de la Mujer, luego creó una figura tributo, donde destacaba sus años de investigación en Gombe. Y ese mismo año, pero en celebración al Día del Chimpancé, se lanzó la Barbie Jane, la primera barbie hecha de plástico reciclado proveniente del mar, que además cuenta con la certificación de carbono neutral.

Jane Goodall en Chile

En sus 90 años de vida, Jane Goodall viaja 300 días al año buscando hacer del mundo un lugar mejor. A la fecha ha visitado dos veces Chile. La primera fue en 2013 donde comenzó a funcionar su programa educativo Roots & Shoots e instauró el Día de la Fauna Chilena.

Jane Goodall en su segunda visita a Chile, realizando charla en el Museo Nacional de Historia Natural para escolares. Crédito The Jane Goodall Institute Chile/Moris Muñoz
Jane Goodall en su segunda visita a Chile, realizando charla en el Museo Nacional de Historia Natural para escolares. Crédito The Jane Goodall Institute Chile/Moris Muñoz

Su segunda visita fue en 2015, momento en que su ONG dio sus primeros pasos oficiales como Jane Goodall Institute Chile. En esa oportunidad, dio charlas e inspiró a miles de personas y compartió con autoridades que instauraron oficialmente el día de la fauna chilena, como un día de conmemoración cuya celebración se realiza el primer sábado de noviembre.

Jane Goodall en su segunda visita a Chile junto al Ministro de Medio ambiente de la época, Pablo Badanier. Crédito The Jane Goodall Institute Chile/Moris Muñoz
Jane Goodall en su segunda visita a Chile junto al Ministro de Medio ambiente de la época, Pablo Badanier. Crédito The Jane Goodall Institute Chile/Moris Muñoz

La Fundación Jane Goodall institute Chile lleva más de 10 años realizando educación ambiental a lo largo y ancho del país con el fin de promover y replicar el legado de una de las científicas más importantes de la historia, Jane Goodall. Para lograr esto ha trabajado en varios proyectos que buscan fomentar la conciencia sobre el medio ambiente y una mejor convivencia entre todos los que habitamos el planeta.

Jane Goodall en su segunda visita a Chile, realizando la charla: Razones para la esperanza. Crédito The Jane Goodall Institute Chile/Moris Muñoz
Jane Goodall en su segunda visita a Chile, realizando la charla: Razones para la esperanza. Crédito The Jane Goodall Institute Chile/Moris Muñoz

Para más información sobre la ONG visita www.janegoodall.cl

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