Ladera Sur Guía práctica para identificar los árboles de Llanquihue
Guía práctica para identificar los árboles de Llanquihue

Naturaleza

Guía práctica para identificar los árboles de Llanquihue

Para todos los que visiten la provincia de Llanquihue este verano y quieran recorrer sus espectaculares bosques nativos, aquí junto a Fundo Rosales, un proyecto de Sur Realista, les compartimos una guía para identificar las diversas especies arbóreas que dan vida a sus paisajes.

Llanquihue es una comuna privilegiada. Aquí volcanes, ríos, cascadas, cerros y lagos dan forma a una geografía que invita a disfrutar al aire libre y a maravillarse con la naturaleza que lo rodea. Pero si hay algo que caracteriza a esta zona, son sus bosques. Aquí atractivos como el Parque Vicente Pérez Rosales, la Reserva Nacional Llanquihue o el Parque Alerce Andino, destacan como imperdibles para estirar los pies, maravillarse con la fauna que ahí habita o simplemente despejar la mente y respirar aire fresco mientras recorren el tupido follaje de estas tierras conformado por especies como ulmos, arrayanes, tepas y los inconfundibles alerces.

Por lo mismo este verano junto a Fundo Rosales, ubicado a los pies del volcán Osorno, queremos invitarlos a conocer más acerca de los árboles que conforman este asombroso paisaje, para que la próxima vez que salgan a caminar y disfrutar un momento bajo la sombra de sus copas, sepan exactamente a qué especie corresponde y cómo identificarla.

¿En qué fijarse?

La altura, el color del tronco, la forma de las hojas, el color y tamaño de sus flores e incluso si sus hojas son perennes o caducas –si se mantienen durante todo el año o si pierden su color y caen en el otoño para renovarse–, son todas características útiles en las que hay que fijarse al momento de identificar una especie. Aquí les compartimos algunos de los principales rasgos de diez especies que pueden encontrarse en la provincia de Llanquihue:

1. Olivillo (Aextoxicon punctatum)

©Noel Bua (izq.) e Inao Vásquez (der.)
©Noel Bua (izq.) e Inao Vásquez (der.)

Es la única especie representante de su género y de la familia Aextoxicaceae.  En Chile se puede encontrar desde la Región de Coquimbo a Los Lagos.

Altura: Hasta 25 metros.

Tronco: Corteza lisa, gris y clara.

Hojas: Es un árbol siempreverde, de copa globosa y follaje parduzco. Las hojas crecen de forma opuesta entre sí y en su envés tienen varios puntitos rojos o anaranjados.

Época de floración: Desde abril a diciembre.

Flores y/o frutos: El fruto se parece a una pequeña aceituna negra y la flor es blanca y pequeña.

Otros: En la mitología chilota, se dice que es el árbol desde donde el Trauco acecha a sus víctimas y domina el bosque. En medicina popular chilota se usa la infusión de un palo viejo de olivillo para aplacar dolores reumáticos

2. Tepa (Laureliopsis philippiana)

©Inao Vasquez
©Inao Vasquez

El olor de la hoja al romperla es muy agradable, parece limón. En Chile se encuentra desde la Región del Maule hasta Los Lagos.

Altura: Hasta 25 m.

Tronco: El tronco mide unos 2 metros de diámetro, la corteza es delgada, blancuzca y lisa o con protuberancias.

Hojas: Es un árbol siempreverde. Sus hojas están dispuestas en ramillas opuestas, son duras, muy aromáticas y tienen los bordes marcadamente aserrados.

Época de floración: De octubre a noviembre

Flores y/o frutos: Las flores son color crema con venas rojizas.

Otros: La madera es de buena calidad, pero es atacada por un hongo que la hace despedir un olor desagradable. Las hojas, en infusión o en baño de tina, se recomiendan para aplacar las convulsiones. También se usa para tratar sabañones, los cuales se deben cubrir con hojas calentadas en agua hervida.

3. Ulmo (Eucryphia cordifolia)

©Contanza (izq.) y Cristian Órdenes (der)
©Contanza (izq.) y Cristian Órdenes (der)

A fines de enero, cuando su aspecto es de un árbol nevado, las abejas visitan sus flores cargadas de néctar. En Chile se encuentra entre la Región del Maule y la de Aysén.

Altura: Hasta 40 m.

Tronco: Corteza lisa de color gris pardo.

Hojas: Es un árbol siempreverde, corpulento, de copa redondeada y follaje denso. Sus hojas tienen el borde finamente aserrado y se ven rojizas cuando están nuevas.

Época de floración: De enero a marzo.

Flores y/o frutos: Flores blancas de gran tamaño y perfumadas.

Otros: La cantidad de néctar que producen sus flores lo convierte en un árbol melífero por excelencia, y la miel que se obtiene de él es una de las más apreciadas por su agradable aroma y característico color dorado. Además es considerado uno de los árboles más bellos del bosque sureño de Chile. Su corteza tiñe la lana de color castaño rojizo y también se emplea para curtir cueros.

4. Raulí (Nothofagus alpina)

© Patricio Novoa (izq.) e Inao Vásquez (der.)
© Patricio Novoa (izq.) e Inao Vásquez (der.)

Es una especie muy utilizada en la industria forestal, muebles y construcción. Destaca por su coloración otoñal rojiza. Se encuentra en Chile desde la Región del Maule hasta la Región de Los Lagos.

Altura: Hasta 40 m.

Tronco: Su tronco es cilíndrico y erecto, de unos 2 metros de diámetro. Su corteza es lisa, gris oscura con grietas longitudinales.

Hojas: Es un árbol de follaje deciduo, frondoso, de ramas nuevas erectas y rojizas. Sus hojas crecen de forma alterna y tienen nervaduras muy marcadas y simétricas.

Época de floración: De octubre a diciembre

Flores y/o frutos: Las flores masculinas se disponen de a tres, en racimos cortos. Las flores femeninas se ubican de a tres en el interior de una cúpula de cuatro valvas, provistas de apéndices foliáceos que terminan en una glándula.

Los frutos son nueces de 5 a 6 mm, de color chocolate, que se presentan una aplanada y las demás triangulares, aladas, blanquecinas en las aristas.

Otros: Tiene gran importancia en los planes de reforestación de la zona sur, por su crecimiento relativamente rápido (el más rápido de las especies chilenas de Nothofagus) y por la excelente calidad de su madera. Es una especie adaptada a bajas temperaturas y resistente al viento.

5. Arrayán (Luma apiculata)

©Faisori
©Faisori

En Chile crece desde la Región de Coquimbo hasta la de Aysén.

Altura: Hasta 25 m.

Tronco: El tronco es generalmente torcido y llega a medir unos 60 cm de diámetro. Su corteza es lisa, de color rojizo y se desprende periódicamente, dejando sectores blanquecinos.

Hojas: Árbol siempreverde.

Época de floración: De septiembre a noviembre.

Flores y/o frutos: Las flores son de color blanco con numerosos estambres y el fruto es una baya violácea comestible de sabor dulce que madura a fines del verano.

Otros: En medicina popular se utiliza la rama con hojas, en infusión, para el tratamiento del reumatismo, gota, tos y diarrea. Además se cree que tiene propiedades antiinflamatorias.

7. Alerce (Fitzroya cuppresoides)

©Eduardo Schmeda
©Eduardo Schmeda

Se trata de una especie milenaria –puede alcanzar edades de 3.000 y 4.000 años– y emblemática del sur de nuestro país, que puede encontrarse entre la Región de Los Ríos y la Región de Los Lagos.

Altura: Hasta 50 m.

Tronco: Es de crecimiento extremadamente lento (1 cm cada 15 o 20 años) y su corteza es medianamente gruesa, rojiza y tiene surcos longitudinales profundos.

Hojas: Es un árbol siempreverde, de copa alargada y estrecha. Sus hojas parecen escamas, pequeñas y delgadas, formando una especie de cadena o ramillete apretado con verticilos de 3 hojitas imbricadas con el anterior.

Época de floración: Desde septiembre a diciembre.

Flores y/o frutos: Las flores masculinas son cilíndricas y solitarias, las femeninas son pequeños conos globosos que crecen en el extremo de la rama, formados por tres verticilos de hojas escamosas.  Su fruto es una piña, que tiene una forma ovoide, y se crea a partir de capas acomodadas una sobre otras.

Otros: Es una de las especies más longevas del mundo. Entre los siglos XVII y XIX su explotación fue una de las actividades económicas más importantes de la Región de Los Lagos. Su madera se usó como una moneda de cambio, así como una medida de tiempo y distancia. Su explotación desmedida, diezmó sus poblaciones y hoy se considera una especie en peligro de extinción.

7. Coigüe (Nothofagus dombeyi)

©Patricio Novoa (izq.) y Valerio Pillar (der.)
©Patricio Novoa (izq.) y Valerio Pillar (der.)

Es un árbol muy abundante, predominante y uno de los más altos de los bosques del sur de Chile. Crece entre las regiones de O’Higgins y Aysén.

Altura: 40 m.

Tronco: Corteza gris con grietas longitudinales poco profundas.

Hojas: Árbol siempreverde, frondoso, de aspecto grisáceo. Sus hojas son pequeñas, de color verde brillante y borde aserrado.

Época de floración: De septiembre a diciembre.

Flores y/o frutos: Sus flores son poco visibles debido a su color verde, y miden menos de 5 mm. En un mismo individuo existen flores masculinas y femeninas que crecen en grupos de a tres.

Otros: De los árboles que mueren en el bosque se obtiene una madera que recibe el nombre de “cañi”, la que se considera como la más imputrescible.

8. Roble (Nothofagus obliqua)

©Diucon (izq.) y Line1 (der.)
©Diucon (izq.) y Line1 (der.)

Crece entre las regiones de O’Higgins y Los Lagos.

Altura: Hasta 40 m.

Tronco: La corteza es blanquecina y lisa en los juveniles, pasando a café oscuro-negruzco, gruesa y agrietada en los adultos.

Hojas: Árbol de hojas que caen en otoño, frondoso y con ramas gruesas, ligeramente perpendiculares al tronco. Las hojas tienen una base asimétrica con un borde de doble aserrado y nervaduras muy notorias.

Época de floración: De septiembre a diciembre.

Flores y/o frutos: Flores masculinas y femeninas en grupos de a tres. La cúpula se abre en cuatro valvas y en su interior, hay nueces de 6 mm de longitud.

Otros: En primavera aparece sobre sus ramas un hongo de cuerpo esférico y color amarillo anaranjado, conocido como “digüeñe”, muy apetecido por su sabor.

9. Lenga (Nothofagus pumilio)

©Antonio Alvarez
©Antonio Alvarez

Crece por lo general en climas fríos sobre los 1.000 metros de altitud formando el límite superior de vegetación. Se puede encontrar entre la Región del Maule y la Región de Magallanes.

Altura: Hasta 30 m.

Tronco: Corteza de color gris oscura con grietas longitudinales.

Hojas: Es un árbol caduco cuyas hojas se tornan de color rojo-anaranjado antes de perderlas en otoño. Sus hojas tienen el margen doblemente crenado y las nervaduras alcanzan el margen muesca por medio.

Época de floración: Desde septiembre hasta diciembre.

Flores y/o frutos: Las flores son pequeñas y unisexuales; tanto las femeninas como las masculinas nacen en solitario y las primeras no cuentan con pedicelo mientras que las segundas sí, aunque éste no mide más de medio centímetro de largo. El fruto es una nuez protegida por dos valvas.

Otros: Es uno de los árboles que alcanza las partes más altas de la cordillera andina y que forma los bosques de latitudes más australes del mundo. Los Selknam y Yaganes consumían su savia y raspaduras en primavera, mientras que los primeros también la utilizaban para elaborar antorchas.

10. Notro (Embothrium coccineum)

©Scott Zona (izq.) Carlos Teixidor (der.)
©Scott Zona (izq.) Carlos Teixidor (der.)

Es un árbol de rápido crecimiento y se puede encontrar entre las regiones del Maule y Magallanes.

Altura: Hasta 15 m.

Tronco: La corteza es lisa, delgada, de color gris con manchas claras y oscuras.

Hojas: Árbol siempreverde o arbusto caducifolio en altura, con hojas alternas y simples de borde entero.

Época de floración: De septiembre a enero.

Flores y/o frutos: Sus flores son muy atractivas, alargadas y de color rojo vivo, aunque existen ejemplares –muy escasos– con flores amarillas o blancas. El fruto es un folículo con semillas aladas.

Otros: Se usa como colorante de lanas, puesto que la semilla tiñe amarillo claro, y las flores, hervidas con betarraga, dan un tono rojizo. La infusión de sus hojas y ramas tiene propiedades para tratar neuralgias, afecciones de las glándulas, dolor de muelas, como purgante y cicatrizante. Es una especie pionera en la regeneración natural de áreas devastadas por incendios, derrumbes y otras alteraciones del bosque original.

Fundo Rosales es un loteo de Sur Realista ubicado en los faldeos del volcán Osorno, en plena cuenca del lago Llanquihue. Está conformado por 18 campos de entre 10 y 30 hectáreas en una superficie total de 350 hectáreas y con acceso exclusivo al lago. Los terrenos, con increíbles vistas y lomas de gran extensión, están orientados a la vida de campo y ofrecen una gran oportunidad para el desarrollo de actividades y deportes en la naturaleza, dada su colindancia con el Parque Nacional Vicente Pérez Rosales.