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Hace unos 30 años compartí mucho tiempo con Claudio Lucero, principalmente en los senderos alrededor del río Colorado en Los Maitenes y en conferencias a lo largo de Chile y ciudades sudamericanas. Recuerdo cuando tuve que pasarlo a buscar a la plaza de Chillán, habíamos acordado un par de días antes que sería a las 20 horas, tiempos sin whatsapp ni teléfonos celulares. Al llegar a la plaza no lo veía por ninguna parte, luego de 5 minutos comienzo a mirar qué había alrededor y al ver un restaurante dije “ahí podría estar”, entré y en el comedor se habían juntado unas 20 personas que escuchaban anécdotas de montaña y de rescates en la bomba contadas con pasión por Claudio. No lo dejaron pagar la cuenta, “gracias don Claudio”, decían, se habrían quedado horas escuchándolo.

Claudio Lucero escalando sobre hielo. Créditos: ©Vertical
Claudio Lucero escalando sobre hielo. Créditos: ©Vertical

Curiosamente, muchas veces me encontré con él en aeropuertos y siempre alguien que lo había escuchado en alguna de sus charlas se acercaba con mucho respeto a saludar a “don Claudio”. Otros tantos lo reconocían por el legendario y emocionante audio que conmovió en 1992, cuando sus compañeros llegaron a la cumbre del Everest por una de sus rutas más difíciles, la pared del Kangshung: la comunicación por radio desde su campamento en la montaña, con Rodrigo Jordán en la cumbre del Everest, y filmada por Christian Buracchio, donde dice:
nunca más güevás a medias, Chile en la cumbre del Everest… un triunfo total, absoluto y categórico pa Chile huevón, y ustedes lo lograron”.

Hoy Claudio tiene 92 años, nos sentamos en el jardín de su casa junto a un nogal plantado por él y su voz es mucho más pausada, le cuesta hablar con la elocuencia de antes, prefiere hablar “de la vida”, de “estar vivo” o de cómo influyó su padre en él durante su infancia, que de cómo soportó tormentas en el Himalaya o en los Andes en tiempos muy pasados del montañismo.

Habla suave y más de una vez insiste en que su mayor recuerdo de montaña es haber llevado a niños a ir a los cerros: “para que aprendan a cuidarla, a no ensuciarla, porque si ensucias la nieve luego el agua nos llega contaminada”. Para muchas personas, antes que montañista o bombero, Claudio fue un maestro. Un maestro exigente, duro, deslenguado, sin filtros en sus opiniones y por esto bastante polémico, pero que enseñó una cultura de montaña y no sólo técnicas de montañismo.

Claudio Lucero ascendiendo una montaña nevada. Créditos: ©Vertical
Claudio Lucero ascendiendo una montaña nevada. Créditos: ©Vertical

Tuvimos esta conversación en su casa a raíz de la próxima publicación del libro “La Pasión de un Maestro”, que cuenta parte de su vida y sus montañas. Escrito por la periodista Lorena Medel, no es una biografía cronológica, sino que aborda aspectos de su vida más allá de la montaña, recordándonos que fue profesor en el Liceo José Victorino Lastarria, creador de la Escuela Nacional de Montaña, bombero especialista en rescate de la Sexta compañía del Cuerpo de Bomberos de Santiago y Rescatista en el Cuerpo de Socorro Andino, entre otras actividades.

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