La crisis hídrica está afectando al país desde hace más de una década y también a gran parte del planeta. De hecho, según estimaciones de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), se aproxima que en el año 2050, 2 de cada 3 personas vivirán con escasez hídrica, provocando un escenario poco alentador.

En Chile, el término “megasequía” llegó para quedarse y cada vez se intensifica por su amplitud geográfica, que en el país abarca desde las regiones de Coquimbo hasta la de Los Ríos; también por su permanencia en el tiempo, pues se ha extendido por más de 13 años; y por el déficit de precipitaciones de 20 a más del 40% en comparación al registro promedio nacional. De hecho, informes de la Dirección General de Aguas indican que para el periodo 2030-2060, la disponibilidad hídrica en la zona centro-norte del país podría disminuir más de un 50%. Afectando a la flora, fauna y a la población completa.

Ahora, si bien el mayor usuario de agua consuntiva -agua que una vez usada no se devuelve al medio donde se ha captado- en Chile y el mundo es la agricultura, el uso de plantas que se adapten a la situación hídrica actual en jardines privados y públicos es fundamental para generar un aporte desde diferentes áreas. Entre esto, los jardines xerófitos (jardín planteado para climas secos, con escasez de agua, con unas determinadas especies de plantas, árboles y arbustos que tienen gran capacidad de resistencia a la sequía) se han transformado en una opción.

En Santiago, por ejemplo, la Municipalidad de Providencia, decidió cambiar el césped de las veredas, bandejones y plazas por especies de bajo consumo de agua, como cactus y suculentas. La jefa del Departamento de Áreas Verdes de Providencia, María Teresa Prieto aseguró que esto representará un ahorro de unos 16 millones de litros mensualmente, lo equivalente a casi ocho piscinas olímpicas.

Así luce el bandejón central de la Avenida Pocuro, donde se comenzó a reemplazar el pasto por plantas de bajo consumo de agua. Foto: Municipalidad de Providencia
Bandejón central de la Avenida Pocuro, donde se comenzó a reemplazar el pasto por plantas de bajo consumo de agua. Foto: Municipalidad de Providencia

De esta forma, las suculentas han captado la atención. Más allá de sólo su uso en jardines o espacios públicos, hablamos de plantas comprenden muchas especies, de las cuales algunas están presentes en el mundo silvestre, siendo claves para el ecosistema, y otras que son populares para su uso ornamental. Como sea, se trata de increíbles plantas que han evolucionado para adaptarse a la sequía y sobrevivir. Pero, ¿qué más sabemos sobre ellas?

¿Qué son las suculentas?

Debido a que las suculentas no son un grupo taxonómico fijo, existen miles de especies de ellas clasificadas en diferentes familias. La mayoría de estas plantas pertenecen a las aizoáceas, a las cactáceas, a las crasuláceas y a las euforbiáceas, con más de mil especies en cada una de ellas.

suculentas
Distintos tipos de suculentas. Imagen referencial

Las suculentas se encuentran en todo el mundo, en casi todos los tipos de hábitat, con mayor frecuencia en partes áridas o semiáridas del mundo. Están especialmente adaptadas para lidiar con condiciones secas y desérticas. Además, poseen una característica muy especial que las distingue y las destaca frente a las otras plantas ya que pueden almacenar agua en uno o más de sus órganos; sus hojas, tallos o raíces siendo inusualmente carnosos y agrandados. Ellas comparten la particularidad de hacer la fotosíntesis en dos fases: una nocturna y otra diurna. Estas dos características en conjunto, hacen que sean las preferidas al ser muy eficientes desde el punto de vista hídrico al tener pocas necesidades de riego.

suculentas en el desierto
Pixabay

Según Montserrat Solervicens, arquitecta del paisaje y autora del libro “Alfabeto plantista, un abecé imperfecto para cuidar suculentas perfectas”, «existen especies que viven en diversos hábitats y climas, y a pesar que también podemos encontrar algunas de ellas en selvas y climas tropicales, cumplen un rol clave y quizás aún más importante en lugares con climas áridos, al ser fuente de alimento y agua para muchas especies de avifauna, insectos y fauna nativa en general. Si bien acumulan agua en su interior, algunos de ellos reúnen agua en sus tricomas y nudos de espinas, que condensan el agua ambiental en zonas costeras. Además, son fuente de alimento para polinizadores que sostienen la cadena trófica de hábitats tan sensibles como los desiertos, por ejemplo. Además, conforman lugares de refugio, sombra y nidificación para aves, reptiles, insectos y pequeños mamíferos».

Cactus y suculentas: ¿son lo mismo?

El universo de las suculentas engloba a un total de 10.000 especies pertenecientes a unas 50 o 60 familias botánicas a nivel mundial. Existen muchas familias, por ejemplo, los aloes, los agaves, las yuccas, y uno fácil de confundir son los conocidos cactus, pertenecientes a la misma familia de cactáceas. Frente a esta diversidad de especies, muchas veces tendemos a confundirlas entre sí.

Aunque pensemos que es lo mismo, las plantas suculentas y los cactus son dos tipos de plantas suculentas que han evolucionado de forma distinta. Ambas florecen pero, por lo general, por poco tiempo.

Cactus Gymnocalycium Baldianum y Cactus Astrophytum Ornatum.
Cactus Gymnocalycium Baldianum y Cactus Astrophytum Ornatum.

Según Montserrat Solervicens, “los cactus y suculentas no son lo mismo, pero casi. Las plantas suculentas son todas aquellas que almacenan agua en su interior, en cualquiera de sus tejidos. Así, todos los cactus son suculentas, (porque almacenan agua) pero no todas las suculentas son cactus. Los cactus además, tienen un órgano único y exclusivo de la familia de las cactáceas, que se llama areola, desde donde salen las espinas, flores, brotes, tricomas, etc.

Rol en el ecosistema

Pablo Guerrero, del departamento de botánica de la Universidad de Concepción e Investigador del Instituto de Ecología y Biodiversidad (IEB) y también del Instituto Milenio BASE, menciona que son muy importantes en los ecosistemas de las zonas áridas ya que son parte dominante de la vegetación, por lo menos en el continente americano.

«En zonas mediterráneas y desiertos en América, cuando uno observa el paisaje, hay una dominancia de distintas especies en la comunidad vegetal, eso es bastante importante. Constituyen un refugio, ya que son capaces a través de su cuerpo, sobre todos aquellos que son de gran tamaño, darle refugio algunas especies especialmente las que son pequeñas protegiéndolas a la radiación ultravioleta y al calor. Además, ellas son fuente de alimento, tanto para personas como algunas especies de cactus, para la fauna, tanto para los polinizadores que se alimentan de polen y néctar en caso principalmente de abejas y picaflores dependiendo la especie de cactus, y también sus frutos, fuente de alimento para distintas tipo de fauna», explica.

Montserrat Solervicens, concuerda y menciona que «si bien acumulan agua en su interior, algunos de ellos reúnen agua en sus tricomas y nudos de espinas, que condensan el agua ambiental en zonas costeras».

Resistencia a la sequía

No todos los hábitats del planeta cuentan con las condiciones propicias para el crecimiento y desarrollo de todas las plantas. Esto obliga a muchas especies a desarrollar estrategias para poder sobrevivir hasta en los lugares más adversos.

En ambientes donde la presencia del agua es casi nula, las plantas han evolucionado para tratar de almacenar el poco que logran obtener del ambiente o por las lluvias. También han necesitado perfeccionar los tejidos que las recubren para evitar la pérdida de agua por transpiración, soportar altas temperaturas y protegerse de la luz solar directa.

cactus y suculentas
Cactus y suculentas en ambientes secos

Montserrat Solervicens, menciona que «estas plantas tienen varios tipos de estrategias para su sobrevivencia, sin embargo, el gran mecanismo que desarrollaron para vivir a temperaturas extremas, es su forma de hacer fotosíntesis. Al mismo tiempo que evolucionaron con tejidos que les permiten almacenar agua en su interior, se diferenciaron de los mecanismos comunes de fotosíntesis de las demás plantas que hacen C3 y C4. Asi, la gran mayoría de suculentas y cactáceas, hacen fotosíntesis a través de un mecanismo llamado CAM (Crassulacean acid metabolism). Este mecanismo les permite abrir los estomas para la absorción de CO2, durante la noche, cuando las temperaturas son mas bajas. De esta manera pierden menos agua por transpiración. Reservan el CO2 en la vacuola en forma de acido málico y se fija durante el día a través del ciclo de Calvin, manteniendo los estomas cerrados, protegidos del calor y la radiación».

Amenazas

La recolección ilegal para su venta, el cambio climático y las acciones humanas irresponsables, son causantes directos en las amenazas de estas especies. De hecho, 210 especies de plantas suculentas están en la Lista Roja de Especies Amenazadas según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).

La UICN, fuente de información a nivel mundial en el tema, anunció que la mayoría de las especies incorporadas son del género Conophytum, conocidas como «botones». El 97% de ellas está en peligro y el 45% se encuentra al borde de la extinción.

Recolección Ilegal de cactus y suculentas en México. Getty Images

La recolección y comercialización ilegal a nivel internacional ha sido una razón importante. Además, las partes del mundo que albergan plantas suculentas también se enfrentan a un alto riesgo de destrucción: estas áreas son algunas de las primeras en sentir los efectos de la expansión urbana, el cambio de uso del suelo para la agricultura, la construcción de nuevas infraestructuras, la minería, la ganadería, y muchos otros cambios inducidos por el hombre. Esto destruye el hábitat natural de las especies suculentas, muchas de las cuales viven en regiones muy pequeñas y especializadas y, por lo tanto, son particularmente vulnerables.

Montserrat Solervicens, indica que una de las grandes razones de su amenaza es el cambio climático, sin embargo la más grande que viven las cactáceas es el impacto humano. «La depredación de su hábitat, el desconocimiento por parte de la población sobre estas especies y la extracción ilegal para venta a coleccionistas, sobre todo extranjeros, son tremendas amenazas hoy para estas plantas. El problema es que si estos ejemplares se lograran recuperar, es imposible garantizar su adaptación nuevamente en su lugar original. La mayoría son ejemplares de muchísimos años, muy difíciles de reinsertar. Hay organizaciones y amantes de los cactus que se han dedicado a documentar los hotspot de algunas especies y protegerlos, sin embargo, es muy difícil lograr la protección de todos los individuos y nos queda muchísimo por conocer e investigar sobre ellos aún».

Según Pablo Guerrero, » en Chile, la mayoría de las especies están en alguna categoría de amenaza, entonces hay que tener mucho cuidado en comprar y ser parte de este mercado ilegal que existe, mucho menos ir y sacar plantas de su hábitat. Es muy probable que no sobrevivan al sacarlas de su ambiente natural».

Montserrat Solervicens, enfatiza en que las cactáceas se encuentran protegidas. «No se pueden sacar de su hábitat, eso es ilegal. Por lo mismo hay que tener cuidado de no comprar ni promover la extracción de cactus de hábitat y preguntar siempre su procedencia. Ahora, la reproducción vegetativa de las suculentas en general es muy común y fácil de lograr. Se puede cortar un pequeño esqueje, siempre y cuando la planta no este en floración o fructificando y lo hagamos con conciencia. Demás está decir que obviamente no se puede hacer si es una especie protegida bajo alguna categoría de conservación de la lista roja. En caso de que encontremos frutos o semillas, también se pueden colectar unos pocos para reproducir. Creo que esto, sobre todo si son plantas de la zona, ayuda a expandir los hábitat y fuentes de alimento de muchos polinizadores nativos».

Diferencias entre ornamentales y silvestres

Mientras las plantas suculentas silvestres crecen en su ambiente natural, las cultivadas lo hacen en uno artificial y necesitan de asistencia humana para desarrollarse.

Esto se debe a que están adaptadas a unas condiciones climáticas algo diferentes a las de su origen y su cuidado y cultivo requiere que simulemos las condiciones ambientales óptimas propias de cada especie o variedad.

Vivero de cactus. Imagen referencial
Vivero de cactus. Imagen referencial

«La gran diferencia entre estas dos es el estrés al que están sujetas. En sus hábitat nativos suelen crecer con un estrés mayor en términos de radiación, acceso al agua y nutrientes del suelo, además de estar constantemente expuestas a las inclemencias del clima o la fauna silvestre. Cuando un cactus crece en invernadero, el color suele ser más verde y el crecimiento más regular. En la intemperie muchos cactus crecen más gris, con espinas más grandes y juntas (para hacer sombra) o incluso más compactos. En cuanto a las suculentas que no son cactáceas, podemos tenerlas en la casa con aspectos similares que las silvestres si logramos estresarlas y activarlas de manera adecuada. Lo importantes es conocerlas y ajustar los cuidados a su forma de crecimiento y requerimientos básicos», indica Solervicens.

Conservación y cuidado de estas especies

Pablo Guerrero, menciona que debe existir más consciencia y educación ambiental. «Estamos tratando de ordenar su taxonomía para poder tener una aproximación mas simple y no se vea algo tan difícil de aprender. Sin embargo, hoy existen bastantes herramientas y literatura que son una buena introducción al tema. Mientras más se conozcan se generará mas cercanía con ellas».

Muchos tenemos algunas variedades se suculentas en el hogar pero ojo, el exceso de riego puede ser letal para ellas. Por ejemplo, durante los meses de frío, no necesitarán más de un riego cada quince días, mientras que en los meses de calor, podemos aumentar la frecuencia a un riego por semana.

Reproducción de suculentas. Imagen referencial
Riego de suculentas
Riego de suculentas. Imagen referencial

Por ejemplo: ¿Cómo saber si necesitan más agua?

¿Cómo saber si necesitan menos agua?

Si quieres aprender a mantener tus suculentas sanas en casa, junto a De Raíz Chile, tienda especializada en el cultivo y cuidados de cactus y suculentas, les dejamos 5 consejos para mantener a estas especies de manera eficiente:

1. Exposición al sol

La mayoría de los cactus y suculentas no son plantas de interior. Si habitualmente las tenemos dentro de casa es probable que crezcan con anomalías e incuben enfermedades. La exposición al sol varía dependiendo de su espinación y/o lanosidad: una mayor cantidad de espinas ayudará a que la planta resista con más facilidad al sol. Es por esto que es importante que si las tienes en interior, esta habitación o zona de la casa tenga un acceso constante a la luz del sol, para que gracias a la buena iluminación, tus plantas no sufran.

2. Sustrato

El sustrato es el elemento más importante que debes tener en cuenta a la hora de trasplantar tus cactus. Si los colocamos en tierras que no son lo suficientemente porosas, corren un alto riesgo de que sus raíces se pudran y la planta termine muriendo. La composición del sustrato varía dependiendo de la especie de planta que vayamos a cultivar. En este caso, el sustrato para cactus debería estar compuesto por 70% de arena de río y 30% de humus. Mientras que en el caso de las suculentas la proporción varía un poco, quedando en 60% de arena de río y 40% de humus.

3. Riego

Generalmente, se tiene la creencia errónea de que no es necesario regar estas plantas, o que les basta con unas gotas de agua. Esto no es así, sino que depende de varios factores. Pero el mejor consejo en este caso es regarlas cuando nos demos cuenta que la tierra está completamente seca. Se pueden verificar con un palito de madera, enterrándose con muchísimo cuidado en el sustrato. Si el palito sale con la tierra pegada, mojada entonces no es hora de regarlo, mientras que si sale seca es hora de regarla.

Debes regarlas con abundante agua, mojando toda la tierra para que de esta manera nos aseguremos que todas sus raíces recibirán suficiente agua, pero recuerda las suculentas no toleran el exceso de agua, por eso no dejes agua encharcada. Es decir, deben recibir el agua justa y necesaria para no ahogarse y al mismo tiempo hidratarse.

4. Abono

El abono no es necesario para estas plantas, aunque puede hacerse dos veces al año, en primavera y en otoño. No todos los abonos resultan beneficiosos para las plantitas. Por ejemplo, un abono rico en nitrógeno aceleraría el crecimiento de estas de forma muy rápida, lo que causaría grietas en ella. Además, la planta se volvería más débil para combatir plagas y enfermedades. Una buena combinación de principios activos en un abono para cactus sería: N.P.K.4-4-8.

5. Enfermedades y plagas

Tanto los cactus como las suculentas son propensas a recibir enfermedades y plagas, es por eso que debemos tener cuidado y saber cómo prevenirlo. ¿Cómo prevenir? Aplicando un fungicida y un insecticida de amplio espectro dos veces al año, una en primavera y otra en otoño. Si detectamos una plaga, la mejor solución es eliminar la planta con la tierra en la que estaba, ya que de esa forma evitaremos la propagación al resto de nuestra colección.

Además, si quieres aprender a propagar y reproducir tus cactus y suculentas en este archivo de LS te dejamos tips para hacerlo de la forma correcta.

2 Comentarios

2 Comentarios

  1. Yami

    Son suculentomaniaca jiji. Muchas gracias por todos los conocimientos aportados

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