Ladera Sur ¡Bienvenida primavera! Les compartimos esta guía práctica para identificar flores silvestres de la región Metropolitana
¡Bienvenida primavera! Les compartimos esta guía práctica para identificar flores silvestres de la región Metropolitana

Naturaleza

¡Bienvenida primavera! Les compartimos esta guía práctica para identificar flores silvestres de la región Metropolitana

Llegó la primavera y la tierra despierta de su largo descanso, vuelven los días cálidos y las flores comienzan a florecer por todos los rincones de la zona centro del país. Es por ello que, con la ayuda del ingeniero forestal Nicolás Villaseca, elaboramos una guía práctica con las 26 especies de flores silvestres más comunes en la Región Metropolitana, para poder apreciar mejor la belleza que nos rodea en esta esperada época del año. 

La primavera es el renacimiento de la naturaleza y trae consigo el florecimiento de muchas especies nativas que durante todo el invierno permanecieron en estado latente, esperando el regreso del sol.

De seguro más de una vez te ha pasado que durante esta época vas de visita a entornos naturales como un parque, reserva natural o a cualquiera de los cerros isla de la Región Metropolitana, y no sabes cuáles son las especies de flores silvestres que hay en la zona. Flores que son muy comunes en primavera, pero que en otras épocas del año desaparecen en espera del regreso de la estación donde todo se renueva.

Por este motivo es que elaboramos una guía práctica, en conjunto con el ingeniero forestal de la Pontificia Universidad Católica, Nicolás Villaseca, con 26 de las especies de flores silvestres nativas más comunes que pueden verse durante la primavera en la zona centro del país.

  1. Flor del Gallo (Alstroemeria ligtu ssp. simsii)
Flor del gallo (Alstroemeria ligtu ssp. simsii) ©Nicolás Villaseca
Flor del gallo (Alstroemeria ligtu ssp. simsii) ©Nicolás Villaseca

La Flor de gallo es una planta geófita nativa de Chile, que igualmente se encuentra en otros países de Sudamérica. Que sea geófita quiere decir que durante épocas de estrés por las condiciones de su ambiente, se seca perviviendo en raíces engrosadas o tubérculos que durante mejores condiciones vuelven a brotar. Crece al sol y semi-sombra desde Valparaíso al Maule y sus flores pueden ser de distintos colores desde el amarillo al rojo.

  1. Huilli (Leucocoryne ixioides)
Racimo de Huillis (Leucocoryne ixioides) ©Nicolás Villaseca
Racimo de Huillis (Leucocoryne ixioides) ©Nicolás Villaseca

El Huilli es una planta nativa endémica de Chile, sus flores poseen una gran variedad de hermosos colores que van desde el blanco al morado intenso, por lo que tienen un alto valor ornamental. Al igual que la flor anterior esta especie es geófita, provista de bulbo tunicado de forma esférica. Se desarrollan en lugares abiertos, expuestos al sol y en suelos principalmente arenosos. Su distribución va desde la región de Atacama hasta el río Bío-Bío, pero es más abundante entre los ríos Elqui y Maipo. De hecho, es una de las tantas plantas del fenómeno del Desierto Florido. Lamentablemente, su hábitat encuentra cada día más restringido y deteriorado por la acción humana.

  1. Añañuca de Fuego (Phycella cyrtanthoides)
Añañuca de fuego (Phycella cyrtanthoides) ©Nicolás Villaseca
Añañuca de fuego (Phycella cyrtanthoides) ©Nicolás Villaseca

Añañuca es un término usado coloquialmente para muchas especies de plantas geófitas nativas. La añañuca de fuego o añañuca roja es una hierba geófita que posee bulbos subterráneos similares a las cebollas, es originaria de Chile y endémica de la Región Metropolitana. Crece desde la región de Valparaíso hasta la región de O’higgins, en lugares asoleados o en el suelo de los bosques esclerófilos. Sus flores son umbelas, es decir, un largo tallo de donde brotan varias flores en la punta, las cuales son de color rojo.

  1. Flor de la plumilla (Trichopetalum plumosum)
Flor de la plumilla (Trichopetalum plumosum) ©Nicolás Villaseca
Flor de la plumilla (Trichopetalum plumosum) ©Nicolás Villaseca

La Flor de la plumilla es una especie geófita, endémica de Chile, de matorral y bosque esclerófilo que se distribuye desde la región de Coquimbo hasta la región de la Araucanía. Esta planta habitualmente habita suelos arenosos, muy secos, de alta evaporación, donde el agua escurre rápidamente. Es por esta razón que los umbrales de hidratación que requiere para germinar son altos y se asocian a una sumatoria de pulsos variables de precipitación que aseguran el completo desarrollo de su ciclo biológico.

  1. Azulillo (Pasithea caerulea)
Azulillo (Pasithea caerulea) ©Nicolás Villaseca
Azulillo (Pasithea caerulea) ©Nicolás Villaseca

El llamado popularmente como Azulillo es una hierba perenne de raíces tuberosas que se desarrolla en ambientes asoleados y abiertos. Posee tallos delgados y pequeñas flores muy vistosas de aspecto estrellado y color azul celeste. Se distribuye desde la región de Antofagasta a la región de la Araucanía. En Ñuble es posible de observar casi desde el nivel del mar a los 1.500 m.s.n.m. en la cordillera de los Andes.

  1. Almizcle (Moscharia pinnatifida)
Almizcle (Moscharia pinnatifida) ©Nicolás Villaseca
Almizcle (Moscharia pinnatifida) ©Nicolás Villaseca

El Almizcle es planta endémica olorosa, tierna, de color verde claro y flores blancas. Posee finos vellos a lo largo de toda la planta y sus hojas son muy variables en forma pero son compuestas y sésiles en el caso de las hojas superiores. Crece en Chile desde la Región de Coquimbo hasta la Región del Maule. Su fruto es un aquenio y se usaba ancestralmente como excitante, antiespasmódico y carminativo.

  1. Ortiguilla (Amsinckia calycina)
Ortiguilla (Amsinckia calycina) ©Nicolás Villaseca
Ortiguilla (Amsinckia calycina) ©Nicolás Villaseca

La Ortiguilla es una planta endemica ruderal y mala hierba, esto quiere decir que suele aparecer en hábitats muy alterados por la acción del ser humano. Se distribuye desde la región de Tarapacá hasta Magallanes y es una especie muy común en esta época que forma grandes praderas. Las flores se agrupan en inflorescencias densas que se parecen en forma a la cola de un escorpión. Son pequeñas y de color amarillo.

  1. Capachito (Calceolaria corymbosa)
Capachito (Calceolaria corymbosa) ©Nicolás Villaseca
Capachito (Calceolaria corymbosa) ©Nicolás Villaseca

El Capachito es una hierba nativa endémica de Argentina y Chile. Tiene tallos delgados y delicados, en parte rastreros que tienden a entrelazarse formando cojines entre rocas y suelos irregulares. Las flores se reúnen en grupos de 2 a 4, son amarillas, bilabiadas, colgantes y con rayitas rojas. Florece en septiembre-octubre y es la especie de Calceolaria con mayor distribución latitudinal. Se distribuye desde la región de Coquimbo hasta la de Los Ríos.

  1. Quilloi quilloi (Stellaria chilensis)
Quilloi quilloi (Stellaria chilensis)©Nicolás Villaseca
Quilloi quilloi (Stellaria chilensis) ©Nicolás Villaseca

El Quilloi Quilloi es una hierba endémica de Chile, posee 5 pequeños pétalos blancos y se distribuye desde la región de Valparaíso hasta la región del Maule. Buena ayuda, planta muy común y maleza de los huertos, llamada también álsine y “bocado de gallina” porque es una de las hierbas preferidas por las aves. Tiene propiedades refrescantes, las machis las recetaban para las quemaduras y almorranas.

  1. Flor de la cuncuna (Phacelia secunda)
Flor de la cuncuna (Phacelia secunda) ©Nicolás Villaseca
Flor de la cuncuna (Phacelia secunda) ©Nicolás Villaseca

La Flor de la cuncuna o “la champa” es una planta de la familia de las borragináceas originaria de Argentina, Chile y Perú. Se distribuye desde Arica hasta Magallanes. Es una hierba perenne de hasta 50 cm de altura, ornamental por su follaje y flor. Su floración comienza en la primavera y son utilizadas en prados, para bordear caminos y senderos, también en macetas, balcones o jardineras.

  1. Maicillo (Solenomelus pedunculatus)
Maicillo (Solenomelus pedunculatus) ©Nicolás Villaseca
Maicillo (Solenomelus pedunculatus) ©Nicolás Villaseca

De la familia iridácea, el Maicillo es una planta geófita provista de una raíz gruesa con raicillas numerosas. Crece entre las regiones de Coquimbo y Biobío, en laderas de cerros, a semisombra, bajo arbustos o árboles de bosque mediterráneo, y desaparece en épocas desfavorables. Posee de dos a cinco flores apicales que abren de a una por vez.

  1. Torojincillo (Stachys grandidentata)
Torojincillo (Stachys grandidentata) ©Nicolás Villaseca
Torojincillo (Stachys grandidentata) ©Nicolás Villaseca

El Torojincillo o Hierba Santa es una pequeña planta perenne, endémica del centro-sur de Chile. Su distribución se extiende desde la región de Atacama hasta la región de los Ríos, está presente en diversos ambientes, caracterizándose por sus pequeñas y atractivas flores de color rosado pálido y un pétalo inferior que semeja una lengua. Se desarrolla en terrenos húmedos, siendo factible observarla en laderas de los cerros costeros.

  1. Ortiga caballuna (Loasa placei)
Ortiga caballuna (Loasa placei) ©Nicolás Villaseca
Ortiga caballuna (Loasa placei) ©Nicolás Villaseca

La Ortiga caballuna, Ortiga brava o Cardito es hierba anual endémica que habita desde la región de Atacama hasta El Maule. Muy común en la cordillera de la costa, valles del interior y precordillera andina hasta el límite arbóreo. Como la gran mayoría de las especies de Loasa, sus hojas poseen diversos pelos (tricomas) urticantes y dolorosos, que les dan el nombre de Ortiga. Pero pese a su mala fama, tiene un increíble valor ornamental debido a sus hermosas flores amarillas que en la base de los estambres tiene llamativas escamas nectaríferas de color blanco (con puntos rojos). Crece a plena exposición solar.

  1. Pata de guanaco (Cistanthe grandiflora)
Pata de guanaco (Cistanthe grandiflora) ©Nicolás Villaseca
Pata de guanaco (Cistanthe grandiflora) ©Nicolás Villaseca

La Pata de guanaco es una hierba bienal endémica que habita entre las regiones de Antofagasta y la Araucanía. Es una planta de hojas ovaladas, suculentas y con la nervadura bien marcada que se agrupan en la base de la planta. En primavera florece con una larga vara floral que sostiene flores rosadas.

  1. Huasita (Clarkia tenella)
Huasita (Clarkia tenella) ©Nicolás Villaseca
Huasita (Clarkia tenella) ©Nicolás Villaseca

La Huasita o “sangre de toro” es una planta herbácea nativa de la familia onagrácea, que vive entre las regiones de Coquimbo y La Araucanía, donde habita la parte baja de ambas cordilleras y en los valles interiores. Crece a plena exposición solar en terrenos planos o laderas y es la única especie del género nativa de Sudamérica (Chile y andes Argentinos). Posee hermosas flores solitarias que varían desde el rosado pálido al fucsia o rojo intenso, lo que le entrega un gran valor ornamental. Si bien la ecología de esta especie ha sido poco estudiada, se ha documentado que mantiene interacciones con diversas abejas y escarabajos nativos.

  1. Don Diego de la Noche (Oenothera acaulis)
Don diego de la noche (Oenothera acaulis) ©Nicolás Villaseca
Don diego de la noche (Oenothera acaulis) ©Nicolás Villaseca

Don Diego de la noche es una planta endémica de Chile que se extiende naturalmente desde la región de Coquimbo hasta la región de los Lagos y su hermosa flor blanca no pasa desapercibida en los suelos de la zona centro. Partes de la herbácea se pueden utilizar como diurético, purgante, y como vulneraria (curación de heridas).

  • Orquídea (Chloraea chrysantha) – Nombre popular: “Orquídea de Fuego”
Orquidea (Chloraea chrysantha) ©Nicolás Villaseca
Orquidea (Chloraea chrysantha) ©Nicolás Villaseca

La Orquídea es una maravillosa herbácea relativamente común dentro de su rango de distribución, entre las regiones de Coquimbo y la Araucanía, y es nativa de la zona subtropical costera occidental de Sudamérica. Esta orquídea que prefiere el clima fresco florece en la primavera en una inflorescencia erecta con varias flores amarillas, alimentando a una gran cantidad de polinizadores.

  1. Culle (Oxalis megalorrhiza)
Culle amarillo (Oxalis megalorrhiza) ©Nicolás Villaseca
Culle amarillo (Oxalis megalorrhiza) ©Nicolás Villaseca

El Culle es una herbácea perene de hasta 20 cm de altura y flores amarillas pentámeras. Habita en el litoral, en barrancos costeros y en sitios abiertos desde la región de Arica y Parinacota hasta la región del Bío Bío. Con sus hojas trifoliadas y jugosas se preparan ensaladas, que resultan ser un alimento refrescante debido a su sabor ácido. Antiguamente los campesinos, durante los días de calor, mascaban las hojas ya que su jugo es refrescante. Sus flores también son comestibles, idealmente crudas.

  1. Berro amarillo (Erythranthe lutea)
Berro amarillo (Erythranthe lutea) ©Nicolás Villaseca
Berro amarillo (Erythranthe lutea) ©Nicolás Villaseca

El berro amarillo es una hierba endémica bianual que posee una floración excepcionalmente bella. Se distribuye ampliamente desde Atacama a Aysén. Además sirve para el dolor de estómago y como ensalada.

  1. Centella (Anemone decapetala)
Centella (Anemone decapetala) ©Nicolás Villaseca
Centella (Anemone decapetala) ©Nicolás Villaseca

La Centella es una planta herbácea, perenne que alcanza una altura de unos 30 cm, y la planta se puede presentar con una extensión de unos 15 cm de diámetro. Sus flores se desarrollan durante la primavera, sus pétalos son de color blanco y pueden ser también de tonos violáceos a morados. El tamaño de sus flores es de 2 a 3 cm, y pueden presentar alrededor de 10 pétalos. Esta característica está plasmada en el nombre científico decapetala (diez pétalos). Sus frutos son aquenios, que presentan pelos lanosos que apoyan su dispersión. Crece nativa en Chile, Bolivia, Argentina, Brasil y Uruguay. Se distribuye de forma natural desde la Región de Coquimbo hasta la Región de Los Lagos en terrenos abiertos, con poca cobertura arbórea y situaciones de praderas. Es tóxica.

  1. Quinchamali (Quinchamalium chilense)
Quinchamali (Quinchamalium chilense) ©Nicolás Villaseca
Quinchamali (Quinchamalium chilense) ©Nicolás Villaseca

La Quinchamali es una pequeña hierba perenne de pocos centímetros de altura, de crecimiento más bien rastrero, nativa de Argentina, Bolivia y Chile. Sus flores son vistosas a la forma de inflorescencias de color amarillo anaranjado que presentan un aspecto globoso. Es una planta de renombre entre los araucanos, quienes la consideran una autentica panacea. Popularmente se emplea la decocción de las partes aéreas como depurativo y vulnerario para el tratamiento de afecciones hepáticas principalmente, aunque también se utiliza como diurético, emenagogo, y contra efectos de golpes o cuando hay apostemas, extravasación de sangre, etc; en forma externa se aconseja para lavar y secar heridas.

  1. Ajicillo (Alonsoa meridionalis)
Ajicillo (Alonsoa meridionalis) ©Nicolás Villaseca
Ajicillo (Alonsoa meridionalis) ©Nicolás Villaseca

La Flor Alonsoa meridionalis, también llamada ajicillo, la “Bola de Fuego” o flor del soldado, es una hierba endémica de Chile que crece en laderas y planicies asoleadas desde la región de Atacama hasta el Bio Bío. Es una flor muy delicada y de esplendoroso color que van desde el amarillo, naranjo claro hasta el rojo, destaca más que nada porque sus estambres y pistilos maduran en períodos diferentes para evitar polinizarse a sí misma. Cuando la flor es fertilizada presenta un fruto análogo al ají, otorgándole el nombre a la planta. Es una planta medicinal que puede ser usada cuando se perciba fiebre en el organismo. Debe usar realizando una infusión con tan solo 150 gramos de hojas en 10 litros de agua para bañar al paciente. También son utilizadas sus hojas para aplicar en golpes y fracturas, además, como un planificador por sus cualidades anticonceptivas.

  1. Mariposita (Schizanthus porrigens)
Mariposita (Schizanthus porrigens) ©Nicolás Villaseca
Mariposita (Schizanthus porrigens) ©Nicolás Villaseca

El género Schizanthus es nativo de Chile y Argentina, con 12 a 14 especies muy variables en forma y colorido. Una de ellas es la Mariposita, que se distribuye entre la región de Coquimbo y la región Metropolitana. Una de las especies más comunes y con más amplia distribución. Crece en lugares asoleados desde los 20 a los 1.800 msnm, en diferentes sustratos, como parte del matorral esclerófilo. Son plantas frágiles, de flores pequeñas, a veces poco visibles, aunque con atenta observación son de una delicada belleza.

  1. Viudita (Conanthera bifolia)
Viudita ©Nicolás Villaseca
Viudita (Conanthera bifolia) ©Nicolás Villaseca

La Viudita, Pajarito de campo o Nao es una hierba geófita endémica de nuestro país, sus flores son azules, púrpuras o blancas dispuestas en panículas. Crece en lugares asoleados, en primavera tardía y distribuye ampliamente desde la región de Valparaíso hasta la región de la Araucanía.

  1. Campanita (Conanthera campanulata)
Campanita (Conanthera campanulata) ©Nicolás Villaseca
Campanita (Conanthera campanulata) ©Nicolás Villaseca

La Campanita es una hierba geófita provista de cormo fibroso y flores pediceladas, acampanadas, cabizbajas. Sus pétalos son desde el blanco al violeta oscuro, con o sin manchas. Su fruto es una capsula tricoca con semillas irregulares. Es una especie común que crece en lugares asoleados y se distribuye ampliamente entre la región de Tarapacá y la región de la Araucanía.

  1. Soldadito (Tropaeolum tricolor)
Soldadito (Tropaeolum tricolor) ©Nicolás Villaseca
Soldadito (Tropaeolum tricolor) ©Nicolás Villaseca

El Soldadito, Relicario, Soldadillo o Chupa-chupa, es una hermosa enredadera geófita de provista de tubérculo. Es una especie muy común que crece desde la cordillera a la costa. Endémica de Chile se distribuye entre la región de Antofagasta hasta la región de los Lagos. Posee delicadas y brillantes flores tubulares tricolores.

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