Un territorio con una comunidad organizada, consciente del valor de su entorno, de la importancia del cuidado del medio ambiente, es la verdadera riqueza de un país. Un ejemplo de esto, es el impulso y capacidad de organización que han tenido las personas que viven en el Archipiélago de Juan Fernández, fuertemente afectadas por hechos como el tsunami que azotó la isla post terremoto del 2010, y luego el accidente aéreo CASA C-212, que dejó sin vida 21 personas en el 2011. Sin lugar a dudas, heridas difíciles de cicatrizar.

Sin embargo, esta comunidad se levanta y se construye día a día. Hoy el archipiélago cuenta con uno de los parques marinos más grandes del continente, creado a fines del 2017 y vigente desde enero del 2019. Además, a inicios de este año, organizaciones locales e internacionales y el Ministerio del Medio Ambiente (MMA), realizaron el compromiso “Juan Fernández: Cero Plástico” con el objetivo de establecer acciones concretas para que de aquí al 2020 se eliminen en un 100% los desechos plásticos en las islas Robinson Crusoe, Alejandro Selkirk y Santa Clara, que conforman el archipiélago.

Una historia de conservación

©Constanza Gonzalez
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El Archipiélago de Juan Fernández está ubicado a 670 km de  la costa chilena a la altura de la ciudad de San Antonio, Región de Valparaíso. Las tres principales islas tienen en total una superficie de aproximadamente 99,67 km². En la isla Robinson Crusoe viven alrededor de 885 personas, casi todos descendientes de colonos españoles e inmigrantes europeos. La mayoría de los habitantes viven en el poblado de San Juan Bautista, fundado en 1877 por Alfred Von Rodt.

Diferentes hitos fueron formando lo que es actualmente este territorio desde su descubrimiento entre 1563 y 1574 por el marino español Juan Fernández –en honor a quien lleva su nombre–. Por estas islas pasaron corsarios y piratas. Además fue una prisión para los patriotas independentistas que luchaban contra la corona española en el siglo XIX.

©Constanza Gonzalez
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Pero la historia de Juan Fernández también se ha caracterizado por una constante preocupación de la comunidad por el medio ambiente. En 1935 el Estado de Chile crea el Parque Nacional Archipiélago de Juan Fernández, el segundo más antiguo del país, compuesto por 9.571 hectáreas, y que estableció la protección de las islas Santa Clara, Alejandro Selkirk y la mayor parte de la isla Robinson Crusoe, la más poblada.

Posteriormente, en 1977, la UNESCO declaró al Archipiélago como Reserva de la Biosfera, con el fin de promover la protección a la flora y fauna endémica del lugar, amenazada por la introducción de especies exóticas desde el continente.

La langosta: ejemplo de explotación sustentable

©Constanza Gonzalez
©Constanza Gonzalez

La langosta de Juan Fernández (Jasus frontalis), conocida mundialmente, es la principal especie marina que sustenta la economía de los habitantes de la isla Robinson Crusoe y Alejandro Selkirk. Ha sido explotada localmente desde 1893 y en 1935 comenzaron a autoregularse, estableciendo las primeras medidas de manejo y prohibiendo la pesca de langostas hembras ovadas, independientemente del tamaño, fijando un mínimo para sacarlas del mar (11,5 cm de longitud de caparazón) y una veda de cuatro meses. Además, las únicas personas autorizadas a extraer las langostas son los pescadores artesanales residentes de la isla. Se estima que cada temporada se captura entre 80 y 100 toneladas, de las cuales el 80% se exporta a China y Francia.

Daniel González pertenece a la quinta generación de pescadores de su familia. Actualmente es el presidente del sindicato de pescadores artesanales del Archipiélago de Juan Fernández e islas Desventuradas (STIPA-Juan Fernández). Estudió en Valparaíso y luego trabajó en el Banco Santander en Santiago. Posterior al tsunami del 2010 decidió volver a su isla para ayudar con la reconstrucción y a la vez retomar la tradición familiar de la pesca.

Daniel González ©Constanza Gonzalez
Daniel González ©Constanza Gonzalez

“Siempre he sido parte del mar. Los pescadores de Juan Fernández conocen sus recursos y los cuidan. El 70%-80% de la actividad económica de la isla depende de la langosta, es por esto que para nosotros es fundamental respetar y cuidar ese recurso”, señala Daniel.

Debido a la explotación sustentable de la langosta, la pesquería logró  obtener la certificación internacional de sostenibilidad del Marine Stewardship Council (MSC), siendo la primera de todo el Pacífico sur en recibir esta categoría, la cual acredita que la pesca de la langosta en Juan Fernández es sustentable en todo su proceso.

“Ha habido un cambio generacional muy importante. Hasta los años 90, las personas no estudiaban en el continente. Yo tuve la posibilidad de salir y estudiar afuera, llenarme de conocimiento y traerlo a nuestra isla para aportar en el desarrollo de este lugar”, manifiesta Daniel.

Parque Marino del Mar de Juan Fernández

©Enric Sala
©Enric Sala

La costa del archipiélago estaba bien cuidada pero existía preocupación en la comunidad por la pesca industrial que cada vez se acercaba más a las islas. Así, la idea de crear un gran parque marino que protegiera la Zona Económica Exclusiva de Juan Fernández empezó a discutirse entre los actores locales y Alex Muñoz, hoy director para América Latina de National Geographic Pristine Seas, quien trabaja hace diez años con la comunidad de Juan Fernández –antes dirigió la organización Oceana en Chile durante ocho años–.

Pero no fue sino hasta marzo de 2017 que la propuesta tomó vuelo cuando National Geographic Pristine Seas, en colaboración con la Waitt Foundation, realizaron una inédita expedición al archipiélago con la idea de estudiar y hacer un documental sobre este ecosistema marino. En aquella oportunidad invitaron a la isla al entonces Ministro de Relaciones Exteriores, Heraldo Muñoz, quien resultaría ser un actor clave en la declaración de este parque.

©Enric Sala
©Enric Sala

La expedición permitió confirmar un dato impresionante: el 98% de los peces que se encuetran en estas islas es endémico de Juan Fernández y las islas Desventuradas, es decir, solo se encuentran en esta región del mundo. Las cámaras de NatGeo lograron filmar como nunca antes especies amenazadas de tiburones como el azulejo y el mako, diezmados en todo el mundo debido a la sobreexplotación.  Por otra parte, observaron que la población de langostas se mantiene saludable debido al buen manejo pesquero que realiza la comunidad.

Con los nuevos datos y con el apoyo de National Geographic y Oceana, la comunidad propuso la protección de todo el mar circundante a las islas a través de un parque marino y un área ampliada destinada al uso local. En mayo de 2017, Alex Muñoz y el explorador de NatGeo y director global de Pristine Seas, Enric Sala, se reunieron con la Presidenta Michelle Bachelet, el canciller Heraldo Muñoz y el ministro de Medioambiente Marcelo Mena para discutir la propuesta. En esa reunión se selló el respaldo del gobierno para crear este enorme parque marino.

“El nuevo parque marino permitirá garantizar un hábitat esencial para importantes poblaciones de especies amenazadas de tiburones, atunes, peces espada y aves marinas. Además,  convierte a Juan Fernández en un referente a escala mundial, aumentando como nunca antes el atractivo eco-turístico de las islas y su prestigio internacional”, explicó Alex Muñoz.

©Constanza Gonzalez
©Constanza Gonzalez

Pristine Seas se creó el 2008 y es una iniciativa global de National Geographic que busca explorar, estudiar y proteger los últimos lugares prístinos de los océanos mundiales. Han realizado 26 expediciones, las que han impulsado la creación de 19 parques marinos, de los cuales 4 están en Chile.

Hoy trabajan en un nuevo proyecto con los actores locales y el Núcleo Milenio de Ecología y Manejo Sustentable de Islas Oceánicas ESMOI y la Fundación Packard, para organizar a la comunidad de manera democrática con el objeto de que puedan admistrar su mar y decidir el mejor uso de los recursos económicos destinados para la implementación de las nuevas áreas marinas protegidas. 

Cero Plástico en Juan Fernández 

Acuerdo Cero Plástico ©Constanza Gonzalez
Acuerdo Cero Plástico ©Constanza Gonzalez

Si bien se ha avanzado en la protección de áreas terrestres y marinas, la gestión de residuos en las islas sigue siendo un gran tema pendiente para el cuidado de este remoto archipiélago. Según cifras de la Municipalidad de Juan Fernández, la comuna generó 217 toneladas de residuos durante en el año 2018, de los cuales la totalidad fue incinerada a tajo abierto en el vertedero. Sólo un 20% de los residuos fue separado, reciclado y posteriormente enviado en barco al continente.

Es por esto que Pristine Seas junto a diversas organizaciones locales y el Ministerio del Medio Ambiente, firmaron un compromiso en enero del 2019, para eliminar de aquí al 2020 el 100% de los desechos plásticos que se generan en las islas, principalmente las bolsas, bombillas, botellas, envoltorios, entre otros. Esto, a través de la prohibición de la introducción de productos de un solo uso y la reutilización, reciclaje o retiro de todo este material. Además usarán productos alternativos que no contengan plásticos para satisfacer todas las necesidades de la comunidad. Las partes deberán crear conjuntamente de manera participativa un protocolo de implementación que se pondrá en acción durante el 2020.

“La protección de nuestro mar nos ha llevado a ser conocidos internacionalmente, aumentando el turismo de manera considerable. Hoy el desafio es también proteger la tierra que se ve amenzada cada día más. La campaña “Cero Plástico” tiene una gran importancia en el sentido de que nos permitirá solucionar un problema local y llegar a ser nuevamente un referente para otras comunidades isleñas en el cuidado del medio ambiente”, señala Felipe Paredes, ex edil de Juan Fernández y coordinador local del proyecto.

Mujeres emprendedoras a la vanguardia

©Constanza Gonzalez
©Constanza Gonzalez

Irene Retamal es la presidenta de la Agrupación de mujeres de la comuna de Juan Fernández, la única organización en todo el Archipiélago y que actualmente congrega alrededor de 80 mujeres. Esta tiene una línea de trabajo enfocada en ampliar las oportunidades y herramientas  se las mujeres a través de proyectos sustentables.

“Estamos muy conscientes y agradecidas de las riquezas naturales que tenemos, tanto en el mar como en la tierra, por lo que creemos que nuestra misión es educar a nuestras hijas e hijos y a todas las personas que llegan a la comunidad”, señala Irene.

Desde el 2016, la Agrupación desarrolla un proyecto con la Fundación para la Innovación Agraria (FIA), del Ministerio de Agricultura, que busca recoletar y procesar tres especies exóticas invasoras de la isla, la murtilla, el maqui y la mora, muy cotizadas en el mercado internacional, pero que lamentablemente amenazan la biodiversidad y la flora endémica. La iniciativa, contempla la capacitación de las mujeres de la isla en las tareas de recolección, manejo, procesamiento y comercialización de estos súper berries .

“Con este proyecto se conjugan dos elementos muy importantes, y frente a un problema se presenta una solución. El fomentar el emprendimiento de las mujeres a través de la creación de mermeladas, licores y pulpas congeladas de estos alimentos, que son una amenaza para nuestra isla”, explica Irene.

Para Pristine Seas la Agrupación de Mujeres será clave en el éxito de la campaña Juan Fernández: Cero Plástico. “Ellas han demostrado un liderazgo y energía enorme en muchos temas ambientales que requieren movilizar a la comunidad. Acá todos son importantes pero presiento que en esta campaña ellas llevarán la batuta”, destacó Alex Muñoz.

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