Los carpinteros pertenecen a la gran familia de los pícidos, que incluye 218 especies distribuidas en casi todos los continentes del mundo, con la excepción de Australia, Madagascar y las regiones polares extremas. Esta familia forma parte de uno de los grupos de aves más antiguos que existen, los Piciformes, y se encuentra emparentada con otras familias de pájaros como los tucanes.

Pitío del norte (Colaptes rupicola). Créditos: ©Pablo Cáceres
Pitío del norte (Colaptes rupicola). Créditos: ©Pablo Cáceres

En Chile tenemos cuatro de estas hermosas aves, las cuales se distribuyen en casi todo el territorio nacional y poseen distintas cualidades que las convierten en especies clave para los ecosistemas en los que habitan. Estas son: El pitío (Colaptes pitius), el pitío del norte (Colaptes rupicola), el carpinterito (Dryobates lignarius), y el carpintero negro (Campephilus magellanicus).

La principal característica que hace especiales a estas aves está relacionada con sus adaptaciones morfológicas, las cuales fueron esculpidas por la necesidad de tomar ventaja de su entorno. La mayoría de las especies de carpinteros son estrictamente forestales debido a que, por un lado, nidifican en cavidades de árboles, y por otro, están especializadas en alimentarse principalmente de insectos xilógafos, es decir, aquellos que dependen de la madera para completar sus ciclos biológicos.

Carpintero negro (Campephilus magellanicus). Créditos: ©Pablo Gutiérrez
Carpintero negro (Campephilus magellanicus). Créditos: ©Pablo Gutiérrez

En este sentido, presentan cráneos neumatizados que les permiten absorber la fuerza de los golpes cuando horadan la madera; una lengua que se recoge dando la vuelta al cráneo y que es capaz de ensartar a los artrópodos cuando se extiende; dedos enfrentados en sus patas (zigodáctilos) que les facilitan el agarre en superficies verticales; y unas plumas en la cola rígidas que les ayudan a desplazarse y estabilizarse en los troncos.

De esta forma, se puede decir que son especies que han evolucionado especialmente para poder golpear fuerte la madera. Es justamente esta cualidad la que los convierte en especies tan importantes para los ecosistemas. Diversos estudios han documentado que la capacidad de horadar troncos y ramas crea una red de cavidades secundarias en el bosque que es fundamental para muchas otras especies que las ocupan una vez abandonadas. Además, se ha comprobado que son capaces de controlar algunas plagas forestales al alimentarse de los insectos xilófagos que las provocan.

En ese sentido, existen investigaciones que indican que la presencia de los pájaros carpinteros está muy ligada a la diversidad de otras especies, otorgándoles el estatus de ingenieros ecosistémicos. Sin embargo, hasta el momento no se había estudiado su influencia en la distribución de las especies a escala regional.

Carpinterito (Dryobates lignarius). Créditos: ©Ivo Tejeda
Carpinterito (Dryobates lignarius). Créditos: ©Ivo Tejeda

Pájaros carpinteros: los grandes arquitectos del paisaje

En reciente trabajo, publicado en la revista científica Journal of Biogeography, se estudió la influencia de la presencia del carpintero en los bosques del sur de Sudamérica en la distribución de las especies que son usuarias secundarias de cavidades. Descubrieron que, efectivamente, la presencia del carpintero es determinante para la conservación de estas especies, sobre todo aquellas especies no excavadoras que utilizan de forma obligatoria o facultativa las cavidades.

“Se ha estudiado el carpintero siempre como un ingeniero ecosistémico a escala local, o sea, hay estudios que comprueban que cuando el carpintero está el bosque este tiene una condición más sana. Pero lo que nosotros nos preguntamos en este estudio era si esto también se aplica a escala regional o escala geográfica. Nos preguntamos si el carpintero es importante para la distribución de todas las especies que usan las cavidades a nivel nacional, se sabe que escala local sí, pero a lo mejor a escala regional no se sabía”, agrega el Dr. Alberto Alaniz, autor principal del estudio, quien se desempeña como profesor del Departamento de Gestión Agraria de la Facultad Tecnológica de la Universidad de Santiago de Chile (USACH).

Vale señalar que la cantidad y diversidad de los recursos de un microhábitat determina la abundancia y diversidad de las especies que habitan en él, con efectos que se extienden a través de las redes tróficas. Y en ese sentido, un recurso fundamental dentro de los bosques son las cavidades que los animales utilizan para refugiarse o reproducirse, y cuya cantidad afecta al estado de salud de los individuos, el tamaño de la población y la competición intraespecífica.

El número de cavidades a menudo aumenta en la medida que los arboles envejecen o van muriendo de manera natural, pero también dependen de especies que actúan como excavadores primarios. Por lo tanto, la provisión de cavidades puede aumentar en la medida que estos excavadores primarios van generando nuevas cavidades para anidar o descansar, en arboles vivos o muertos, que se suman a los originados sin la intervención de especies de animales.

Pitío del norte (Colaptes rupicola). Créditos: ©Gabriela Contreras
Pitío del norte (Colaptes rupicola). Créditos: ©Gabriela Contreras

En ese sentido, las especies de pájaros carpinteros son excavadoras de cavidades por excelencia e indicadoras de la biodiversidad forestal. Las diferencias de las especies, dada por las preferencias de tipo de árbol, la altura de los nidos y los tiempos de actividad, forman una gran diversidad de especies de pájaros carpinteros que proporcionan un mayor número y diversidad de cavidades.

“Lo que nosotros hicimos, básicamente, fue estimar si la distribución del carpintero influye sobre la distribución de todas las especies usuarias de cavidades en el bosque. Hubo un trabajo bien acucioso en lo que es la toma de datos a nivel nacional, recabamos datos de alrededor de 40 especies que usan cavidades, como el monito del monte (Dromiciops gliroides), los murciélagos, muchas aves como el chucao (Scelorchilus rubecula), el hued hued (Pteroptochos tarnii) e, incluso, reptiles y anfibios. Entonces, lo que hicimos fue determinar si la distribución de estas especies estaba determinada por la presencia o no el carpintero y nos dimos cuenta que, efectivamente, la distribución de todas las especies del bosque en Chile está determinada por la distribución del carpintero, ya sea el carpintero negro más al sur o el pitio o el carpinterito más al norte, todas las especies de excavadores determinan la distribución de las especies que usan esas cavidades”, agrega Alberto Alaniz, geógrafo y Doctor en Ciencias Biológicas con Mención en Ecología.

Cabe destacar que el área de estudio utilizada para esta investigación abarca los bosques del sur de Sudamérica, encontrado entre los 30°S y 56°S en Chile y el oeste de Argentina. Esto corresponde a un área compuesta por tres ecorregiones: el matorral esclerófilo, el bosque templado valdiviano y el bosque subantártico en la parte más austral del continente. Además, se analizaron datos de alrededor de 40 especies, entre las que encontramos 28 especies de aves, 7 de mamíferos, 2 de reptiles, y un anfibio.

Los resultados del estudio lograron demostrar que la riqueza de las excavadoras primarias tiene una fuerte relación positiva sobre todos los gremios de usuarios secundarios, exceptuando a los mamíferos, que se ven mayormente influenciados por otros recursos y variables ambientales. De hecho, el monito del monte, como indica el estudio, exhibe un alto fenotipo de plasticidad en la selección de sustratos para su anidación, por lo que no dependen exclusivamente de la influencia de excavadores primarios.

Carpinterito (Dryobates lignarius). Créditos: ©Vicente Pantoja
Carpinterito (Dryobates lignarius). Créditos: ©Vicente Pantoja

Sin embargo, excepto por las especies de mamíferos, se identificó que la diversidad de usuarios de cavidades secundarios se ve fuertemente influenciada por la diversidad de especies excavadoras, además de otros factores ambientales como los recursos alimentarios, las interacciones interespecíficas, la complejidad estructural del bosque, la diversidad de las especies de árboles y las perturbaciones que también pueden limitar la población de estos organismos.

“En el estudio nosotros pensamos que era probable que la presencia de estas especies esté terminada por características del bosque y lo que nosotros hicimos fue comparar si las características del hábitat pesaban más o menos que la presencia del carpintero y lo que nos dimos cuenta de que la presencia del carpintero es más importante que las características del hábitat, es decir, el carpintero propicia hábitats, abre hábitats. Ahora lo que ocurre es que hay un recambio de este rol. Más al sur la especie eje es el carpintero negro y más en la zona central tenemos al pitío y al carpinterito como especies importantes”, señala autor principal de la investigación.

La importancia de los árboles muertos

Faltan dedos para enumerar las múltiples bondades de los árboles. Secuestran y almacenan carbono de la atmósfera; mejoran la calidad del aire; permiten la regulación y abastecimiento de agua; y proporcionan alimento y refugio para un sinnúmero de especies de fauna, flora y funga. Por ello, el término de su vida parece ser todo, menos una buena noticia. Sin embargo, los árboles siguen beneficiando a la biodiversidad, incluso después de su muerte.

Carpintero negro (Campephilus magellanicus). Créditos: ©Franco Villalobos
Carpintero negro (Campephilus magellanicus). Créditos: ©Franco Villalobos

Lo cierto es que los árboles senescentes y los árboles muertos son esenciales para un sinfín de especies, y no solo para los insectos que descomponen madera, sino que también para las especies que anidan y desarrollan su ciclo biológico en cavidades.

En ese sentido, estudios han evidenciado que la abundancia de los excavadores de cavidades primarios esta asociada positivamente con el largo y diámetro de los árboles senescentes y arboles muertos. Es decir, los excavadores primarios se benefician de un bosque compuesto por múltiples especies de arboles maduros.

Por ello es que el impacto de los pájaros carpinteros a nivel comunitario puede verse influenciada por las características ambientales de los bosques, como la diversidad de las especies de árboles, la heterogeneidad estructural y la etapa de descomposición de los árboles.

Es ese sentido, este estudio viene a recalcar la importancia de los bosques diversos y longevos para la conservación de las especies.  “La madera muerta dentro de los bosques adultos es una cuestión de la que se sabe muy poco y que permite que toda la biodiversidad de los bosques se mantenga sana, o sea, proteger estas especies es sumamente importante y tiene que ser un foco de la política pública a nivel nacional”, finaliza el Dr. Alaniz.

Comenta esta nota

Comenta esta nota

Responder...