-
OPINIÓN | Motos de agua en el río Futaleufú: «El daño no está solo en la perturbación del ecosistema sino en la lógica de que el territorio es un escenario disponible para quien paga»
28 de enero, 2026 -
OPINIÓN | La biodiversidad incendiada no está muerta: Urge resguardar los sitios con especies amenazadas
23 de enero, 2026 -
OPINIÓN | Maltrato a la fauna nativa: Entre la ignorancia y la ausencia de compasión
14 de enero, 2026
OPINIÓN | Día Mundial de los Humedales: «Si se mantienen las tendencias actuales, hasta el 20 % de los humedales que quedan en el mundo podrían haber desaparecido al 2050»
Cada 2 de febrero se conmemora el Día de los Humedales. El slogan de este año, promovido por la Convención Ramsar, invita a incorporar el conocimiento tradicional y el patrimonio asociado a estos ecosistemas. Nuestro colaborador, Diego Luna Quevedo, aborda en esta columna el cómo históricamente se han ignorado estos saberes y la importancia de incorporarlos para revertir las alarmantes tendencias mundiales: «Desde 1970 se ha perdido el 22 % de los humedales, lo que equivale a más de 500 millones de canchas de fútbol. Si se mantienen las tendencias actuales, hasta el 20 % de los humedales que quedan en el mundo podrían haber desaparecido al 2050», es parte de lo que comenta. Lee la columna completa a continuación.
Este Día Mundial de los Humedales 2026 nos invita a mirar estos ecosistemas desde una perspectiva que ha sido poco abordada: la del conocimiento tradicional y el patrimonio cultural asociado a ellos. Bajo el slogan promovido por la Convención de Ramsar “Los humedales y los conocimientos tradicionales: celebrar el patrimonio cultural”, la conmemoración de este año nos recuerda que los humedales no solo sostienen biodiversidad, sino también historia, identidad y formas de vida.
A lo largo de Chile, los humedales han sido espacios de aprendizaje y convivencia entre comunidades y naturaleza. Pueblos originarios, pescadores artesanales, recolectores de orilla, salineros y habitantes rurales han desarrollado a lo largo del tiempo saberes y conocimientos sobre los ciclos del agua, las mareas, las aves, los peces y las plantas. Saber cuándo entra el agua, cuándo descansa el humedal o cuándo intervenir sin dañarlo, ha sido parte de un delicado equilibrio ser humano-naturaleza, basado en una relación con más foco en la observación y el respeto que en la explotación.

Sin embargo, estos saberes han sido sistemáticamente ignorados por modelos de desarrollo que conciben los humedales como terrenos improductivos o espacios prescindibles. Ejemplo de esto es la tragedia que atraviesan los salares del denominado Triángulo del Litio (Argentina, Bolivia y Chile) en proceso de sacrificio por explotación minera no metálica.
Los humedales cubren actualmente alrededor del 6 % de la superficie de la Tierra, pero su contribución representa más del 7,5 % del PIB mundial. A pesar de su importancia, están desapareciendo más rápidamente que cualquier otro ecosistema con una media del 0,52 % anual. Desde 1970 se ha perdido el 22 % de los humedales, lo que equivale a más de 500 millones de canchas de fútbol. Si se mantienen las tendencias actuales, hasta el 20 % de los humedales que quedan en el mundo podrían haber desaparecido al 2050, poniendo en peligro beneficios a escala mundial estimados en 39 billones de dólares.

A pesar de la inconmensurable importancia de los humedales para el desarrollo humano y la biodiversidad, seguimos invirtiendo más en su destrucción que en su conservación y recuperación y la ventana de tiempo de respuesta se está cerrando.
La destrucción y pérdida de humedales a la que asistimos tiene una dimensión doblemente grave: se pierden ecosistemas pero también se pierde el patrimonio cultural que permitió su cuidado histórico. Cuando un humedal se rellena, se drena o se fragmenta, no solo se pierde biodiversidad; también se pierde lenguaje, memoria, formas de entender el territorio y cosmovisiones.

En medio de una severa crisis climática y escasez hídrica, los conocimientos tradicionales no son una nostalgia romántica, sino una fuente vigente de soluciones. La gestión adaptativa del agua, el uso sustentable de los recursos y la lectura del paisaje son prácticas que hoy la ciencia vuelve a valorar y que los pueblos Mapuche, Aymara, Quechua, Kawésqar, Yagán y Rapa Nui nunca dejaron de practicar. Integrar estos saberes a la planificación territorial y a las políticas públicas es una deuda pendiente y una oportunidad concreta para mejorar la conservación de nuestros humedales.
Celebrar el patrimonio cultural asociado a los humedales implica algo más que conmemorarlos una vez al año. Significa reconocer a las comunidades como guardianas del territorio, garantizar su participación en las decisiones que los afectan y entender que la protección de estos ecosistemas pasa tanto por normas y mapas como por relaciones sociales y culturales.


Este Día Mundial de los Humedales 2026 es una invitación a proteger lo que nos protege. porque resguardar y conservar los humedales que nos quedan, no solo requiere datos y decretos, sino también recuperar la sabiduría de quienes, generación tras generación, han aprendido a vivir con el agua, con la biodiversidad y con los recursos naturales y no contra ellos.
Diego Luna Quevedo, especialista en Política y Gobernanza de Manomet Conservation Sciences