Un ejemplar de Mono aullador (Alouata guariba) en la selva de Brasil. La especie está en peligro de desaparecer por la fragmentación de su hábitat y la fiebre amarilla. Crédito: José Valério
Un ejemplar de Mono aullador (Alouata guariba) en la selva de Brasil. La especie está en peligro de desaparecer por la fragmentación de su hábitat y la fiebre amarilla. Crédito: José Valério

Las alarmas sobre la eventual desaparición o extinción del mono aullador (Alouatta guariba) han sido activadas, no solo por la Comisión para la Supervivencia de las Especies (CSE) de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN por sus siglas en inglés), sino también por Miguel Martín Kowalewski, investigador y primatólogo del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) de Argentina, uno de dos países que concentra la mayor población de estos primates. Las causas principales sobre las que se sustentan estas afirmaciones son, precisamente, las amenazas que se ciernen sobre el mono aullador: la fragmentación de su hábitat, conformado principalmente por bosques; y la fiebre amarilla, que diezma de manera letal las poblaciones de esta especie, al punto de convertirla en un indicador centinela. Cuando aparece un mono muerto por fiebre amarilla, se interpreta que el virus anda suelto y es momento de vacunar masivamente a los humanos.

El pasado 20 de abril, el Ministerio de Salud de Argentina emitió una alerta epidemiológica sobre la fiebre amarilla. La causa era la aparición de casos de fiebre amarilla en monos Alouatta caraya, una subespecie del Alouatta guariba. La misma alerta rezaba: «En el momento actual se registra circulación viral confirmada de fiebre amarilla (FA) en el estado vecino de Santa Catarina, Brasil, y hallazgos recientes de epizootias en ejemplares de mono Alouatta caraya con confirmación de fiebre amarilla tan solo 30km de la frontera con la provincia de Misiones«. «Los monos aulladores son centinelas de esta enfermedad porque una vez que se infectan mueren en cinco días», afirma Kowalewski, quien agrega: «Entonces uno sabe que el virus comienza a circular en un área selvática y da aviso para rastrillar y vacunar a las personas».

Mono guariba o mono aullador marrón (Alouatta guariba) vive en bosques del extremo noreste de Argentina en la provincia de Misiones y el sureste de Brasil. Se conocen actualmente dos subespecies Alouatta guariba guaribaAlouatta guariba clamitans. En Argentina fue declarado monumento natural de la provincia de Misiones en Argentina mediante la ley n.º 3455 sancionada el 13 de noviembre de 1997 y es allí donde habitan en su mayoría y donde —según las estimaciones realizadas por los investigadores— quedan apenas 50 ejemplares de Alouatta guariba clamitans.

El Alouatta guariba ha sido incluida entre los 25 primates más amenazados del mundo, en una lista que publican cada dos años la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN) Crédito: Eden Fontes
El Alouatta guariba ha sido incluida entre los 25 primates más amenazados del mundo, en una lista que publican cada dos años la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN) Crédito: Eden Fontes

Los machos adultos alcanzan un peso medio de 6,73 kg, mientras que las hembras llegan a pesar hasta 4,35 kg. La especie es un habitante de bosques de tierras bajas, submontanos y montanos a lo largo de la costa atlántica. Los monos aulladores son los grandes comedores de hojas dentro de las comunidades de primates de América del Sur. Los molares están especialmente adaptados para masticar hojas mediante cizalla.

Al igual que los monos araña, poseen cola prensil, con un parche de piel desnuda en la parte inferior de la punta de la cola. El rasgo más característico es la mandíbula inferior profunda, que engloba la laringe agrandada y el aparato hioides, formando una cámara de resonancia. Con esta caja de voz ampliada y altamente especializada, los monos aulladores producen sus aullidos, gruñidos, rugidos y ladridos. Las sesiones de aullidos, que generalmente involucran a todo el grupo, se pueden escuchar a distancias de 1 a 2 km, particularmente a primera hora de la mañana.

Escucha haciendo click el aullido del ▶️ Alouatta guariba

Los monos aulladores pardos viven en grupos de cuatro a cinco individuos, alcanzando un máximo de 13 individuos. Por lo general, solo hay un macho dominante en cada grupo (ocasionalmente dos) con un harén de dos a cinco hembras. Otros machos son machos subordinados más jóvenes, subadultos o juveniles. Los monos aulladores son los únicos primates del Nuevo Mundo que incluyen regularmente hojas maduras en su dieta, aunque se prefieren hojas jóvenes más suaves y menos fibrosas cuando están disponibles.

Esta especie ha sido incluida entre los 25 primates más amenazados del mundo, en una lista que publican cada dos años la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN) y la Sociedad Internacional de Primatología (IPS). Kowalewski, quien además es especialista en conservación y enfermedades infecciosas, estima que esta especie está en peligro de extinción por la deforestación de los bosques nativos. «Se avanzó sobre el ambiente de forma muy drástica, violenta y rápida», explica. Además cree que hay que preocuparse por la aparición de la fiebre amarilla. Entre las principales amenazas, como menciona Kowalewski, están La pérdida y fragmentación generalizada de los bosques en toda su área de distribución. Su rango de distribución se correlaciona en gran medida con las regiones más densamente pobladas de Brasil.

En estas áreas sólo queda el 12% de la cobertura forestal original, fragmentada en casi 250 fragmentos de bosque, el 83,4% de los cuales son menores de 50 hectáreas. Se sospecha que el escenario actual de pequeñas subpoblaciones aisladas puede agravar progresivamente los efectos sinérgicos, demográficos y genéticos del hábitat severamente fragmentado, incluido el aumento de la endogamia. Sin embargo, la especie puede sobrevivir en fragmentos de bosque bastante pequeños si no hay caza. Especialmente en la parte norte de su área de distribución sufre presión de caza a diferentes niveles.

Además, la especie es altamente susceptible a la fiebre amarilla, y un brote en 2008-2009 mató a un gran número de individuos, con extinciones locales registradas en Rio Grande do Sul, Brasil. Esta epidemia resultó en una agresión letal de las comunidades locales debido al temor a la transmisión directa de los monos aulladores. Además, muchas subpoblaciones se ven afectadas por la expansión urbana y los desarrollos de infraestructura. Esto incluye accidentes con vehículos y líneas eléctricas y depredación por perros.

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